sábado, 18 de octubre de 2008

VIVANCO INCÓMODO


Antes fue Venezuela, ahora es Colombia, lo que está claro es que las declaraciones de José Miguel Vivanco y los informes de Human Right Wacht escuecen en aquellos gobiernos que no hacen sus deberes con la transparencia debida y que los derechos humanos son violentados con demasiada frecuencia, y no como hechos esporádicos, excepcionales, sino, al contrario, como una triste y lamentable práctica reiterada. Grave es la situación cuando la relación gobierno para-militares ronda en los informes de organizaciones internacionales y la connivencia entre ambos es palpable hasta el punto del escándalo. Por el bien de la ciudadanía y el respeto de los derechos humanos tendrá que plantearse su retirada el señor Uribe y dotar de la transparencia debida a las instituciones colombianas. Tarde o temprano se le pedirán responsabilidades. Es de justicia.