martes, 21 de octubre de 2008

MACRI Y MILAGROS




Ambos, los dos, en lugares muy, muy distantes entre sí, uno –Mauricio Macri- en Argentina y la otra -Milagros Luis- en Canarias pretenden lo mismo: acabar con la enseñanza pública y denostar siempre que pueden a los docentes que en ella trabajan. Los métodos puede que sean distintos, pero cuando no se cree en algo –la enseñanza pública- las consecuencias se viven en el día a día con el progresivo desmantelamiento de lo que debería ser protegido y cuidado con esmero, pues lo público es el resultado del esfuerzo colectivo de la ciudadanía y su deterioro sólo es imputable a quienes no creen en lo que es un logro social.

Por cierto, todavía no han llegado los libros que se prometieron con mucha alharaca mediática para lo de la calidad educativa. También hay que decirle a doña Milagros Luis que la acogida temprana como la llama no es algo nuevo, que no llega todos los centros, que los padres la han estado pagando durante años, porque es una necesidad para las personas que trabajan y no tiene donde dejar a sus hijos, no es una medida intrínsecamente educativa –no es condición indispensable para la calidad educativa-, es social esa medida y resuelve un problema y ya era hora que se planteara, siempre llega tarde. No confunda.

Mauricio Macri tampoco cree en lo público y se vuelca con la enseñanza privada y con un marcado carácter religioso y por eso sus esfuerzos para doblegar la voluntad de los trabajadores de la enseñanza que buscan, entre otras cosas, un salario digno y la dignificación de su profesión. Un gesto solidario por su lucha.


Todos los gremios docentes realizarán hoy un paro de 24 horas en repudio a la represión

Macri cosechó un primer paro nacional

El intento de instalar una carpa frente a la sede del gobierno porteño fue reprimido por la Policía Federal a pedido del fiscal general de la Ciudad. Varios docentes heridos provocaron la solidaridad del resto de los gremios, que llamaron a otra huelga.

Por Sebastian Abrevaya

Hubo dos oleadas de represión con gas pimienta que provocaron la internación de tres docentes.

La represión a los docentes de la ciudad de Buenos Aires cuando intentaban instalar una carpa frente a la Jefatura de Gobierno convirtió una vigilia de cien horas en un paro nacional por 24 horas. Los gremios docentes de todo el país –Ctera, Amet, Sadop, CEA y UDA– llamaron a repudiar la “brutal represión” por parte de la policía, que terminó con tres maestros hospitalizados y varias víctimas de gas pimienta. “Era una acción de paz, nosotros no pensábamos tomar medidas de fuerza ni cortar la calle”, explicó el secretario general de UTE, Francisco “Tito” Nenna, quien responsabilizó al jefe de Gobierno por la represión. Luego de los graves incidentes, Mauricio Macri se vio obligado a dar una conferencia de prensa, en la que acusó a los “dirigentes gremiales” de provocar con “prepotencia y violencia” un enfrentamiento con la policía y de “robarles un día de clases a los chicos de todo el país”. Además, pidió que levantaran la medida. Los docentes llamaron a una concentración frente a la sede porteña para este mediodía.

Los incidentes comenzaron pasadas las doce, cuando la Unión de Trabajadores de la Educación trató de levantar la carpa en la vereda de Avenida de Mayo, a la altura de la Jefatura de Gobierno. En ese momento la Policía Federal secuestró el gacebo que llevaban los docentes y a partir de los forcejeos con el cordón armado por la Guardia de Infantería resultaron heridos la secretaria general de Ctera, Stella Maldonado, con un corte en la pera, y el director de la Escuela Número 2, Mario Franchi, con un tajo en la frente. Además, el secretario de prensa de Ctera, Alejandro Demichelis, sufrió un desmayo y un golpe en la cabeza, producto de la caída. Los tres debieron ser trasladados al Policlínico del Docente. Los maestros denunciaron, además, la participación de oficiales de civil entre los manifestantes. .....[+]


LA UNIVERSIDAD TAMPOCO ESCAPA A LOS PROBLEMAS



EN LA CALLE ASAMBLEAS DE DOCENTES