REFLEXIONES

Espacio para la reflexión personal y recoger aquellas que puedan ayudar no a saber más sino a preguntarse más, que no es lo mismo.

viernes 10 de julio de 2009

EL G-8 Y LAS PROMESAS INCUMPLIDAS

Dirigentes de los partidos que forman el G-8, los países más ricos del planeta, y algunos invitados están reunidos en Italia. Hoy tercera jornada de trabajo, ¿he dicho trabajo? Se dedica a la seguridad alimentaria en el planeta. Estos jefes de estado, que están encantados de volver a verse, se reúnen, unas veces ocho, otras veinte, pero al final es un club, selecto, muy selecto en el que las reuniones se caracterizan por las declaraciones muy llamativas, por las promesas que contienen, y entre todos hacer una especie de carta a los Reyes Magos. La segunda parte es que esa carta a los Reyes Magos, o Papá Noel, como prefieran, termina en humo. El cúmulo de promesas de ayuda a los países subdesarrollados incumplidas debería sonrojar a los sucesivos firmantes de las mismas.

Uno de los temas que abrió esta cumbre del G-8 fue la limitación del dióxido de carbono limitación que estos países y entre ellos Estados Unidos se ha saltado a la torera o que no ha tenido en cuenta. EE UU no firmó el protocolo de Kioto y quienes lo firmaron lo han transgredido cuando les ha interesado comprando cuotas de emisión a los países subdesarrollados. El protocolo de Kioto le sirvió a EE UU para que Al Gore hiciera aquel documental trágico-patético, que le reportó pingües beneficios, mientras que cuando fue vicepresidente no movió un dedo para la firma del protocolo de Kioto.

Ahora estos países que a lo largo de los años han desoído las propuestas de limitación de emisiones de CO2, ahora se muestran contrariados cuando países como China, Brasil o India, los llamados “países emergentes” no aceptan limitaciones por entender que lo son a su futuro desarrollo. Es cierto que el compromiso debería de todos los países, pero también es cierto que no todos parten de la misma situación y no parece lógico que el compromiso recaiga en una parte, cuando los países más ricos tiene tras de sí una larga tradición de incumplimientos, así que no hay acuerdo sino promesas redactadas en esa carta a Papá Noel.

De la seguridad alimentaria mejor ni hablar porque es donde los incumplimientos de acuerdos tomados en estas reuniones tiene un impacto más directo, el calentamiento global es a futuro, el hambre es cada día. Las cifras de organizaciones no gubernamentales sirven de bien poco en la sensibilización de estos dirigentes que son quienes pueden tomar medidas de gran impacto, sin embargo saldrán de esta reunión con la sonrisa puesta, pero se seguirá pasando hambre en los mismo lugares y algunos que se van incorporando porque las cifras población mal alimentada en el mundo no disminuyen, aumentan, y lo hacen de forma cada vez mayor.

En fin, otra inútil reunión más que ente caso sólo servirá para que Berlusconi muestre a sus invitados los daños del último terremoto, les arañe algunos euros para la ayuda a la reconstrucción, cuente sus chistes y a lo mejor organice alguna fiesta, de esas que a él tanto le gustan.

martes 7 de julio de 2009

SIN DOBLAR JULIO

Pues es verdad, sin doblar julio y el verano se presenta animado. Bueno, como casi siempre porque todos los veranos tienen cosas que contar. Hagamos un breve extracto de los hechos que “animan” los días de calor.

1- Pelea local. En el ayuntamiento de Santa Cruz ya sólo les queda a Ignacio González (CCN) y Ángel Llanos (PP), retarse y salir a la calle a darse golpes. Tanto uno como otro, ejemplares típicos de la política canaria, mientras se lían a mamporros verbales, hasta ahora, y descalificaciones la actividad municipal en los servicios sociales empantanada sin solución. En el conflicto media el alcalde, Miguel Zerolo, que también merece monumento a parte.

2- Informe Greenpeace. Como cada verano esta organización ecologista saca su casi preceptivo informe sobre el estado de las costas. Cada año de mal a peor, como no podía ser menos el caso de Canarias es paradigmático del despropósito de las autoridades autonómicas y municipales en detrimento de los espacios naturales. También como casi siempre este informe pasará con más pena que gloria y seguiremos sumando desastres para que luego la cerveza local, La Dorada haga un spot publicitario diciendo lo bien que se vive aquí. Seguro que algunos viven entre bien y muy bien.

3- Trajes. A Camps, presidente de la comunidad valenciana los trajes le están saliendo muy caros. Es un regalo envenenado y no sabe como sacudirse al juez Flors de encima, que le pule la conciencia, vamos que vende la imagen de un cargo público por muy poco; al resto de los mortales y como en un curso de verano, aprendemos a distinguir lo que es el Cohecho impropio pasivo, ahí es nada. Los dirigentes del Partido Popular callan, salvo Rita Barberá, mujer de voz potente, que se saca lo de las anchoas de Cantabria. Doña Rita cuando se coge mucho sol se puede decir sandeces, una detrás de otra, sin parar.

4- Michael Jackson. Es el famoso que tocaba morirse en verano.

5- Ministra. La ministra de vivienda, Beatriz Corredor, estuvo en la Cuesta Piedra. Yo la vi. Paulino Rivero también estaba. Parece un disco rayado: “lo más importante es tener una casa y trabajo. Mi gobierno se preocupa en buscar trabajo para los que son de aquí”. Sería conveniente que se apuntara a los curso de verano de Radio ECCA.

6- Ignorancia. La mía, lo confieso públicamente. No entiendo lo que mueve a más de setenta y cinco mil personas para ir a un estadio y escuchar a jugador de fútbol, Cristiano Ronaldo, decir: “Mi ilusión desde niño era jugar en el Real Madrid”. Ya, ya lo consiguió. ¿Se habrán quedado contentos todos los que estaban allí, y los que lo vieron en la tele?

Si esto no lo entiendo, más difícil es para mí es buscar una explicación para la locura que al parecer causó el torero José Tomás en Barcelona. Se pagaban 3 000 € por una entrada para verlo torear. No lo entiendo, y lo intento pero….

sábado 4 de julio de 2009

ENTRE LO MALO Y LO PEOR

Abrir un periódico en Buenos Aires hoy te permite elegir la opción de elegir entre lo malo y lo peor. A lo mejor se puede ser más dramático, pero vamos a dejarlo ahí. Digo que se puede elegir entre lo malo y lo peros porque lo de la gripe en Argentina se está quedando sin cifras, porque al principio no eran más de mil quinientos afectados, ahora en muy poco tiempo ya pasan de cien mil y el invierno sin acabar y la sanidad que no da respuesta a quienes necesitan atención urgente. Esperemos que el nuevo ministro tenga prevista alguna actuación de choque para frenar los efectos de esta gripe.

Si esto es preocupante, no creo que sea menos, pero en otro orden de cosas la acumulación de pruebas que inculpan a Jorge Palacios recién designado jefe de la policía Porteña en el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina [AMIA] en julio de 1994 causando 85 muertos. Su actuación ha permitido al fiscal Nisman acusar a Palacios en un largo escrito en el que le imputa los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión y retardo de los deberes del oficio, incumplimiento de la obligación de persecución y represión de delincuentes, falsedad de documento, destrucción de prueba y falsedad por destrucción o sustracción de documentos [pág. 12]. Este atentado contra la comunidad judía en Argentina tiene muchas zonas oscuras y posiblemente Jorge Palacios tenga mucho que ver en este vergonzoso atentando. La justicia tiene que ser diligente y resolver cuanto antes.

Mientras el país se mueve entre la gripe y los escándalos de quienes han tenido que ver con la dictadura o su actuación en un atentado de la magnitud del ocurrido en julio de 1994 contra la AMIA, Cristina Fernández, la presidenta de este casi país se mantiene haciendo equilibrios en la presidencia cada vez más deteriorada, la crisis financiera, la gripe, la pérdida de futuro candidato, Néstor Kichner, derrotado en las pasadas elecciones arrastra al peronismo-kichnerismo al desastre, y de camino al país.

En fin, que cada día es una sorpresa para la ciudadanía argentina que ve como se mueven entre lo malo y lo peor. Que les sea leve.

jueves 2 de julio de 2009

OTRAS LECTURAS: LA LLAVE DE SARAH

No entraba en mis planes de lectura inmediatos acercarme a La llave de Sarah, Suma de letras, 2007 de Tatiana de Rosnay. Sólo tenía de esta novela una vaga referencia, y de su autora no sabía nada, así que como ustedes comprenderán sólo se puede llegar o bien por una recomendación de quienes lo hacen habitualmente o por casualidad, que en esta caso la causa está en que es un regalo, sí, un regalo muy especial porque es un obsequio de unos alumnos de bachillerato que han hecho conmigo la asignatura de Historia del Mundo Contemporáneo. La elección del libro creo que está en función de los comentarios que se han hecho en clase y que han deducido que el tema tiene mucho interés para mí. Confieso que me emocioné cuando me lo dieron y leí la dedicatoria, que no sé si incluirla en esta entrada.

Tatiana de Rosnay construye esta novela histórica a partir de un hecho que ha causado verdadero sonrojo a Francia por lo que significó de colaboración con la Alemania nazi en el exterminio judío. En julio de 1946, el 16 de julio, la policía francesa procede al arresto y encierro en el velódromo d’Hivier en París de 12 884 personas, todas judías, para un posterior traslado a Auschwitz. No fueron los únicos, sólo una parte, ya llegó a 75 000 el número de judíos deportados desde Francia, de los que algo menos de 2 500 lograron retornar. Las condiciones en las que fueron arrestados y encerrados son imaginables y hay una amplia bibliografía que describe todo el sufrimiento, el horror que se vivió en esos momentos.

El relato de Sarah en los momentos de la detención, era una niña, transcurre de forma paralela al de Julia, periodista, casada con uno de los descendientes de la familia que ocupó la casa de la familia de Sarah después del desalojo. Hay un nexo que ya verán si leen el libro, creo que no debo adelantarlo. No descubro nada si les digo que Julia recibe el encargo de hacer un artículo en el aniversario del encierro de los judíos en el velódromo d’Hivier y a partir de ahí se desarrollan las dos historias. Los personajes son un poco previsibles, poco complicados algo que no le quita interés a la novela.

Les dejo con algunos párrafos de la novela y espero que les resulte interesante.

Tenía miedo. Recordó las conversaciones quedas que había escuchado últimamente, bien entrada la noche, cuando sus padres ya la creían dormida. Se acercaba con sigilo hasta la puerta de la sala de estar, y a través de una pequeña ranura escuchaba la voz nerviosa de su padre y observaba el gesto preocupado de su madre. Usaban su lengua materna; la chica la entendía, aunque no la hablaba con tanta fluidez como ellos. En susurros, su padre decía que les aguardaban tiempos difíciles, y que debían ser valientes y cautelosos. Pronunciaba palabras extrañas, desconocidas para ella: «campos», «redada, una gran redada», «arrestos al amanecer». La niña se preguntaba qué significaba todo aquello. Su padre había murmurado que sólo los hombres estaban en peligro, no las mujeres ni los niños, y que iba a esconderse en la bodega por las noches.

A la mañana siguiente su progenitor le había explicado que era mejor que él durmiera abajo durante una temporada, hasta que «la cosa estuviera segura». La chica se preguntó qué era exactamente esa «cosa», y a qué se refería con «segura». ¿Cuándo volvería a ser «segura» la cosa? También quería saber a qué se refería él con «campos » y «redada», pero le daba miedo reconocer que había espiado sus conversaciones, y que además lo había hecho varias veces, así que no se atrevió a preguntar.

—¡Abran! ¡Policía!

Se preguntó si habrían encontrado a su padre en la bodega. ¿Era por eso por lo que estaban allí? ¿Había venido la policía para llevárselo a esos lugares que había mencionado en aquellas conversaciones nocturnas en voz baja, a esos «campos» lejanos, fuera de la ciudad?

La chica corrió de puntillas hasta el final del pasillo y entró en la habitación de la madre, que se despertó en cuanto sintió su mano en el hombro.

—Es la policía, mamá —susurró la niña—. Están llamando a la puerta.

[…]

Los condujeron a un edificio grande y descolorido. En la fachada había algo escrito con letras enormes y negras, pero no lo entendió. Vio que la calle entera estaba llena de familias como la suya, que bajaban de otros buses mientras la policía les gritaba. Y seguía siendo la policía francesa»

GAROÑA

Otra vez las nucleares. Ahora le toca a Garoña y el gobierno español no sabe bien lo que tiene que hacer, y no lo sabe porque cuando se juega a medias tintas y se dicen unas cosas en el programa electoral, pero cuando se tienen que tomar decisiones, es decir, se gobierna y se quiere contentar a casi todos es cuando surge el problema. El problema no termina aquí, porque Europa, la Unión Europea, no tiene una política energética común, como en otras cuestiones, pero ya es hora de que se definan la política energética común y que ésta cumpla con los objetivos de una política ambiental más ambiciosa que la de forma errática se plantea la UE.

Pues este es el problema planteado para el gobierno antes de irse de vacaciones. El discurso antinuclear, que queda muy bien en los mítines, ahora hay que hacerlo efectivo, este es el momento clave donde se tiene que cumplir, si se quiere, con lo contenido en el programa electoral, o por el contrario jugar a dilatar en el tiempo una decisión que se ha de tomar, que no es fácil, pero nadie dijo que lo fuera, como tampoco el optar por una opción u otra en función de una realidad de consumo y no de en función de ponerse etiquetas de “progre” que después cuesta cumplir.

Antes señalaba que tampoco la UE tiene una política común que sirva de referente, mientras unos países abiertamente apoyan la energía nuclear, caso de Francia, otros optan por el cierre, mientras que en medio está este país que tiene ahora una papeleta difícil porque no olvidemos que las grandes compañías presionan y supongo que mucho para ampliar la vida útil de esta central y que a su vez sirva de precedente para las próximas que acaban en los próximos años su vida útil.

En fin, que tendremos un otoño algo movido con el tema energético, independientemente se tome una decisión u otra. Esperar y ver es lo que toca, aunque me temo que como en muchas ocasiones se optará por el camino de en medio, intentar satisfacer a todos, nadie quedará satisfecho y todos tendrán munición para seguir en la brecha.

Por cierto, yo creo que se debería cerrar como se deberían cerrar en todo el mundo.

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miércoles 1 de julio de 2009

COMO ÉRAMOS POCOS

Como éramos pocos ahora se suman al coro de pedigüeños que buscan una subvención los cocineros, no todos, sólo los que creen que freír un huevo es lo mismo que escribir un tratado de metafísica, los que han elevado a la sapiencia máxima hacer un huevo frito con puntillitas.

Cuando se les oye hablar, pontificar, con la cocina española, que tiene todas las virtudes que ustedes quieran y que yo aprecio, pero sólo es eso un conjunto de tradiciones, sí tradiciones, que distinguen el buen hacer en esta parte del mundo que cuenta con unos productos y una larga tradición popular que hace de la buena mesa y de los guisos una marca de diferenciación, de distinción, pero nada más.

No confundamos el arte con lo que no lo es, por ejemplo las fiestas taurinas; no convirtamos en cultura con lo que son sólo tradiciones, hacer de comer, por ejemplo. Arola, Sergi, que está encantado de conocerse como “cocinilla”, dicho en tono coloquial, se suma al coro que busca una subvención. No es el primero en pedir, tampoco será el último, pero imaginen a los “cocinillas”, directores de cine, español, por supuesto, modistos, presidentes de comunidades, plataneros en un coro a varias voces reclamando que con el dinero de todos los subvencionemos. Cuidado con la cartera que nos arrebatan la calderilla que nos queda para más subvenciones. Están avisados.

Sergi Arola pidiendo [+]

150 AÑOS

¿Son muchos o pocos? Pues no sé, depende de con qué lo comparemos. Con la vida de un insecto, con la edad del planeta Tierra, con la condena de Madoff, pues puede que sea mucho, muchísimo o poco. En el caso de la condena Madoff, da igual, creo que a él un año más o un año menos le da lo mismo. No creo que esa sea su principal preocupación.

Pues 150 años son los que le han caído a Madoff, la condena más alta que se ha impuesto a un estafador, el mayor estafador de todos los tiempos, el que amasó mayor cantidad de dinero y casi con toda seguridad el que embaucó a un mayor número de personas. Madoff supo manejar muy bien los resortes de la avaricia humana para sacarle el dinero, no a los incautos sino a los avariciosos, a los que sueñan con el dinero, a los que se embriagan con el aroma de los billetes nuevos, a los que les encanta la suciedad que impregna los dedos después de contar y recontar billetes usados.

El juez federal Denny Chin (tiene nombre de comida china) con esa sentencia tan amplia ha buscado, no solo el castigo, sino que al mismo tiempo sea ejemplarizante, que sirva de aviso para navegantes y que quienes lo intenten sepan a lo que se exponen. La verdad es que en el fondo me da cierta pena, me explico, porque creo que ha pagado los platos rotos, mejor la vajilla entera, cuando en realidad, los verdaderos responsables de la quiebra del sistema financiero siguen meciéndose en las olas de las fortunas acumuladas con la práctica de una economía de casino, en la que papá estado ha llegado allí donde se despilfarraban las fichas para cubrir las apuestas fallidas y zurcir los bolsillos por donde se perdía el dinero.

En fin Madoff te tocó hacer de cabeza de turco. Así es la vida.

martes 30 de junio de 2009

FIN DE SEMANA EN MADRID


Hay fines de semana y fines de semana. Unos pasan sin pena ni gloria, son los que van más cargados de rutinas, labores de la casa y esas cosas. Esto no significa que me queje de lo cotidiano, al contrario, se agradece porque la cotidianeidad pone orden en nuestras vidas. Sin embargo, hay fines de semana que por su excepcionalidad quedan, y van a quedar grabados, no diré para siempre porque el Alzheimer es muy traicionero, pero este último fin de semana de junio pervivirá en el recuerdo.

Junio se cierra para mí con un cúmulo de sensaciones difíciles de describir. Como tratamiento de choque disfruté de varias exposiciones en Madrid. Fue como un tratamiento de choque porque el tiempo no era mucho, y mucho era lo que había que ver. Disfruté de la exposición de Joaquín Sorolla en El Prado (hasta el próximo 6 de septiembre se puede ver); Henri Matisse en el Thyssen-Bornemisza (hasta el 20 de septiembre); y Los mundos del Islam en la Fundación “La Caixa” (hasta el 6 de septiembre se puede ver). Por si esto era poco hay que añadirle algunas de las exposiciones de PhtoEspaña 09.

Sí, posiblemente sea una especie de maratón, mucho que ver, muy distintas entre sí cada una de las exposiciones, pero hay que aprovechar la oportunidad y no dejar escapar la oportunidad, porque volver a ver una antológica como la que presenta el Museo de El Prado de Joaquín Sorolla va a ser muy difícil, la magnitud de la colección expuesta creo que supera con amplitud la realizada en el centenario de su nacimiento en 1963. Y ya que estamos convendrán conmigo que Joaquín Sorolla tiene un atractivo especial y creo que casi todos nos quedamos prendados de la luz que plasma en sus lienzos, de las escenas cotidianas llenas de colorido, aunque es esa luz lo que más llama la atención, hasta el punto de dudar si Sorolla refleja la luz que percibe en el Mediterráneo, o es éste quine copia a Joaquín Sorolla. Este especial atractivo junto con lo fácil que es interpretar su pintura son algunas de las claves del éxito, de la trascendencia de este pintor, que generación tras generación va sumando admiradores.

También creo que todos tenemos de Sorolla una especial predilección por alguna de sus obras. Todas, o casi todas las pinturas de ambiente marinero se prestan a esa admiración, aunque hay una parte de su obra, quizás menos conocida, que tiene una gran fuerza expresiva llena de dramatismo en algún caso. El realismo social de una etapa de la obra de Sorolla no tiene la misma dimensión de popularidad que las escenas cotidianas de la pesca. Tengo especial predilección que se sale del “canon Sorolla”, no es una pintura que destaque por su cromatismo o el tratamiento de la luz, es una obra donde se expresa con mayor rotundidad el dramatismo de la obra de Sorolla. ¡Otra Margarita!, 1892 es un óleo (1295 x 1981 mm) que se encuentra en San Luis, Missouri. Es una escena en el interior de un vagón de ferrocarril en el que una pareja de guardias civiles custodia a una joven, esposada, que ha matado a su hijo recién nacido. No había visto nunca esta obra, sólo algunas reproducciones y hay dos puntos que focalizan la atención, por un lado el rostro de esa madre muy joven que con esa mirada perdida traslada al espectador la duda, el interrogante del por qué una madre puede llegar a quitar la vida a un recién nacido. El abismo de esa mirada crea desasosiego, a mí me lo crea, y no sé si en ese rostro hay arrepentimiento, dolor, o qué es lo que hay. El otro punto de interés es también un rostro, del guardia civil, que representa la autoridad, el orden, el orden en el más amplio sentido del término, orden social, orden en el transcurrir de la vida, orden como secuencia natural. Ese rostro también es para mí un interrogante, aunque creo que no representa lo que se le supone como representante de ese orden; más bien creo que lo transmite es misericordia, comprensión por esa muchacha que ha vulnerado el orden natural de las cosas, de la vida. No he visto miradas tan cargadas de dramatismo, de fuerza como las que comento. Volvería una y cien veces a pararme delante del lienzo con la esperanza de que hable, cualquiera de ellos, y a mí como espectador me saque de dudas. Como no creo que sea posible sigo el recorrido, pero me llevo las miradas conmigo.

Con los ojos llenos de color de luz del Mediterráneo, de dramatismo, toca ir al Mueso Thyssen-Bornemisza, espera Henri Matisse, su obra es un cambio de registro, aunque guarda en común con Sorolla el marco, el permanente mundo mediterráneo, pero ya hablaré de él en otro momento.

miércoles 17 de junio de 2009

OTRAS LECTURAS: EL FALSIFICADOR DE PASAPORTES

Reconozco que no sé las razones por las que siento especial interés por la literatura concentracionaria. Primo Levi, Robert Antelme o Jean Amery, entre otros, han ido forjando ese interés. Es verdad que es muy dura la lectura, que se encoge el estómago y se te hace un nudo en la garganta, pero no por ello dejo de leer. Mi biblioteca es amplia en este apartado, así que cuando logré tener en mis manos El falsificador de pasaportes, la casi biografía de Cioma Schönhaus, Galaxia Gutenberg Círculo de Lectores, 2009 sentí el deseo de comenzar a leerla en ese momento. Hice lo que hago siempre con los libros nuevos, los hojeo, leo algunos párrafos, al azar, los huelo, vuelvo a leer otros párrafos y luego a esperar su turno. Si tengo mucho interés me lo salto. No me crea conflictos conmigo mismo. Bueno pues en este caso me salté el turno, dejé una novela de Philip Kerr pendiente, pero creo que valía la pena, tal es así que casi me lo leí de un tirón, aunque ayuda para esto no sólo el interés sino el insomnio, ayuda para la lectura, así que con fruición empecé su lectura.

He de decir que no es un libro sobre la vida en los campos y el relato de las penurias que se pasaban allí. Es otra cosa, Cioma Schönhaus describe cómo logra disimular, esconder su condición de judío en la Alemania del año 1942. Esta situación nos descubre hechos cotidianos que los alemanes habían asumido como normales, entre los que estaban la segregación y aniquilamiento de la población judía. Pasar desapercibido hasta llegar a la clandestinidad nos acerca a una vida al borde del riesgo máximo y Cioma lo describe con mucha soltura.

Recomendable su lectura, así que aquí les dejo algún párrafo donde se refleja cómo la sociedad alemana asume lo que los nacionalsocialistas tenían como principal objetivo: exterminar a la población judía.

El tío llega a casa riéndose:

-Hoy he ayudado a una mujer a educar a su hijo. Ella grita: “Ven acá”, pero el niño hace como si no la oyera. Entonces ella murmura remarcando mucho las palabras: “¿Querrás venir de una vez? Ten cuidado, porque detrás de ti viene un judío que te llevará con él”. Y, como alma que lleva el diablo, el pequeño corre hacia su madre.

Con sonrisa satisfecha dice el tío:

-¿Y creéis que la madre me ha dado las gracias? [págs. 56-60]

lunes 15 de junio de 2009

OTRAS LECTURAS: LA ENCANTADORA DE FLORENCIA

Cuando comencé la lectura de esta novela de Salman Rushdie, La encantadora de Florencia, Círculo de Lectores, 2009; lo hice con el ánimo dividido, pues Salman Rushdie no me apasiona en exceso, lo leo, pero también me podría pasar sin leerlo. Lo siento por los apasionados por su escritura, pero tengo que reconocer que todavía no le he cogido ese punto que te ata a un autor. Confieso que peor lo tengo con Antonio Lobo Antunes, del que no he podido acabar ninguna de sus obras. Lo intento, pero no llego, cada uno tenemos nuestras limitaciones y yo cargo con las mías con paciencia y resignación. Lo dicho, no comencé con demasiado “ardor lector”, pero si es capaz de mantenerme interesado con las descripciones de los lugares, la trama y los cambios de escena constantes, por tanto me quedo ensimismado con el libro, sobre todo con el texto que transcribo, porque ya en más de una ocasión me he mostrado gran defensor de la Ciudad como creación humana, que está a la misma altura que la creación del dinero, sí del dinero y ambas por lo de confianza que llevan en sí mismo. También me ha servido como enganche que, mientras leía, buscaba semejanza con los textos de Amin Maalouf, que es otro autor recomendable, muy interesante. Ya les dejo con algunos párrafos de Salman Rushdie en La encantadora de Florencia.

Ninguna ciudad es toda palacios. La verdadera ciudad, construida no solo de piedra sino también de madera y adobe y bosta y ladrillo, anidaba al pie del descomunal basamento rojo de piedra sobre el que se asentaban las residencias reales. Sus barrios se distribuían tanto por razas como por oficios. Aquí estaba la calle de los plateros, ahí las armerías con sus puertas recalentadas y su estruendo metálico, y allí, siguiendo por aquel estrecho pasaje, la zona de los brazaletes y la ropa. Al este se hallaba la colonia hindú y, más allá, ciñéndose a las murallas de la ciudad, el barrio persa, y más allá la sección de los turaníes, y más allá, en las inmediaciones de la colosal puerta de la Mezquita del Viernes, las viviendas de los musulmanes nacidos en la India. En los aledaños, salpicaban los campos las villas de los nobles, el obrador de arte y escritorio cuya fama se había difundido ya por todo el país, y un pabellón de música, y otro para la danza. En casi todas estas Sikris menores había poco tiempo para la indolencia, y cuando el emperador volvía de las guerras, el silencio impuesto se percibía, en la ciudad de adobe, como una asfixia. Había que amordazar a los pollos en el momento del sacrificio por miedo a perturbar el descanso del rey de reyes. Una carreta que chirriase podía costarle una tanda de latigazos al carretero, y si gritaba por los azotes, la pena podía ser aún más severa. Las parturientas reprimían sus chillidos y el espectáculo de mimo que se desarrollaba en el mercado era cosa de locos. «Cuando el rey está aquí, enloquecemos todos –decían las gentes, y como había espías y traidores por doquier, se apresuraban a añadir–: de alegría.» La ciudad de adobe veneraba a su emperador, insistía en ello, insistía sin palabras, ya que las palabras se tejían con ese género prohibido: el sonido.

Cuando el emperador partía rumbo a una de sus campañas –sus batallas interminables (aunque siempre victoriosas) contra los ejércitos de Gujarat y Rajastán, de Kabul y Cachemira–, la prisión del silencio abría sus puertas, y de repente se oían toques de trompeta, y vítores, y la gente podía decirse todo lo que se había visto obligada a callar durante meses y meses. «Te quiero…» «Mi madre ha muerto…» «Tu sopa sabe bien…» «Si no me pagas el dinero que me debes, te romperé los codos…» «Cariño mío, también yo te quiero…» Todo.