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miércoles, 24 de marzo de 2010

OTRO DESBOCADO: JAIME MAYOR OREJA

Cuando oyes las palabras que Jaime Mayor Oreja, destacado miembro del Partido Popular [PP], sobre el Gobierno de la Nación y los asesinos de ETA, piensas, no, no es verdad lo que estoy oyendo, seguro que entendí mal. La realidad es que dijo lo que dijo y ahora no sabes por qué, Si nos ponemos en el mejor de los casos puedes pensar: seguro que tuvo un mal día, la úlcera se le desató, la Agencia Tributaria le ha pedido algunos justificantes o tuvo un mal dormir, aún así te cuesta creerlo, pero bueno admitamos el patinazo y espera a ver si se retracta.

La otra opción, en el peor de los casos, tengo que pensar que era consciente, plenamente consciente de lo que quería decir y buscaba hacer daño cometiendo una vileza. Esta forma de proceder sólo se puede explicar admitiendo que Jaime Mayor Oreja es un depósito de odio y de visceralidad que no tiene igual. Sólo una persona que se mueve por el odio, que pierde cualquier atisbo de racionalidad es capaz de decir lo que ha dicho. Nadie en su recto proceder es capaz de mantener que los intereses del Presidente del Gobierno tienen algún punto en común con los asesinos de ETA, y si Mayor Oreja hace esa afirmación, sólo es posible en alguien que en lugar de leche mamó lejía y la maldad, la inquina es lo que lo mueve.

Si el discurso de Mayor Oreja tiene la gravedad que tiene, no es menos cuestionable la actuación de los defensores que le han salido en las últimas horas. El trío Cospedal, Aznar y Esperanza Aguirre, deberían morderse un poco la lengua, cuando menos eso es lo exigible, claro que si se la muerden se pueden envenenar.

En fin con estos bueyes se ha arado, pero lo peor es que a lo mejor se tiene que volver a arar.

Leer [++] Aznar apoya a Mayor Oreja

Mayor Oreja desbocado [++]

jueves, 25 de septiembre de 2008

EL EQUÍVOCO DE LA MIRADA



El País en su edición impresa del jueves 25 de mayo de 2008 y a cuatro columnas inserta en portada la foto que tienen en esta entrada. Ilustra la noticia de la actuación policial en Francia contra Batasuna [leer aquí]. Hacía bastante tiempo que no encontraba una foto en prensa que me impactara tanto por el equívoco que representan las miradas, mientras que el encapuchado, un agente de orden tiene una mirada acerada y cortante, que intimida, intimidación que se acrecienta por tener el rostro cubierto. La frialdad de los ojos de este agente desprende hasta desprecio hacia el fotógrafo que toma la instantánea hasta el punto que parece apuntar y disparar con la mirada. Él que es agente de la autoridad, legitimado para el uso de la fuerza, infunde respeto, casi miedo si mantienen su mirada. Lo opuesto, los ojos cándidos y mirada de cierta sorpresa es la del joven de pelo corto y gafitas de estudiante de primero de Filosofía o de Historia. Su aspecto de estudiante que ha salido un momento de la sala de estudio en la Universidad para descansar después de horas de estudio bucear en los textos de Montesquieu. Hasta la palidez del rostro parece aumentar la candidez de esos ojos miopes y que aparentan una inocencia angelical y que sus preocupaciones inmediatas no van más allá del aprobado en septiembre.

Pero la realidad es otra muy distinta y tan distinta como que el joven miope Frédéric Carricart (a la izquierda) es un miembro de Batasuna en Francia y detrás de esa cándida mirada esconde a un individuo que sus preocupaciones no son los filósofos de la Ilustración, sino abastecer de lo que haga falta a los asesinos de ETA. Puede que hasta esos ojos hayan visto morir o estar presente cuando se decide la muerte de alguien, mientras que los ojos de mirada metálica del agente encapuchado puede que en más de una ocasión hayan mirado con ternura a quien ha sido sometido a alguna acción que ha violentado sus derechos. Así que tendremos que pensarnos algunos tópicos como el que afirma que una imagen vale más que mil palabras.

martes, 20 de mayo de 2008

SANTI SANTAMARÍA



SANTI SANTAMARÍA
Bien por Santi Santamaría “cocinilla” que por una vez y, sin que sirva de precedente, hay que tener en cuenta, pues pone en su sitio a sus colegas de profesión, que cuando hablan parece que el resto de mortales quedan iluminados. En el fondo lo que hacen en lo que hacemos la mayoría, poner un potaje al fuego o freír un huevo y para eso no hace falta haber estudiado en Harvard, ni tener un máster por Oxford. Ya está bien que este país no encuentre donde poner a estos timadores que nos quieren hacer creer que el mundo gira alrededor de sus realizaciones.
El clan vasco de cocinillas se muestra en estos momentos muy alterado por las palabras de Santamaría y vierten sobre él todo tipo de comentarios y descalificaciones, cuando ellos no han dado la cara y, lo peor es que han mirado para otro lado, cuando un compañero de profesión, cocinero de la comandancia de marina fue asesinado por ETA, por cierto Arzak, entre otros no fue al funeral. Esa era una ocasión para hablar fuerte y claro, enviar escritos y reivindicar la paz para el país vasco.
Por cierto, ¿estarán pagando el chantaje de ETA? Si es cierto deberían decirlo.
Por si no se acuerdan les refresco la memoria.

ETA asesina con una bomba lapa al cocinero de la Comandancia de Marina de San Sebastián
El artefacto, con cuatro kilos de dinamita, mató en el acto a Ramón Díaz, militante de CC OO
G. GASTAMINZA - San Sebastián - 27/01/2001
Un cocinero de 51 años, Ramón Díaz, casado y con dos hijos, afiliado a Comisiones Obreras y empleado en la Comandancia de Marina de San Sebastián, fue asesinado ayer por ETA en el barrio obrero de Loyola. Los terroristas le colocaron una bomba lapa de extraordinaria potencia -cuatro kilos de dinamita- en los bajos de su vehículo.
El cocinero de la Comandancia de Marina de San Sebastián, Ramón Díaz García, de 51 años y nacido en Salamanca, fue asesinado ayer por ETA con una bomba lapa de cuatro kilos de dinamita adosada a los bajos de su coche, un Ford Orion que tenía aparcado a una veintena de metros de su casa, situada en el centro del barrio de Loyola de la capital guipuzcoana, donde se encuentra el acuartelamiento militar de la ciudad. La explosión causó también heridas leves a cinco personas, tres de las cuales fueron trasladadas al Hospital Nuestra Señora de Aránzazu con lesiones en los tímpanos.
El atentado mortal se produjo poco después de las siete y media de la mañana, cuando la víctima dio marcha atrás con su coche, estacionado en batería en la calle Sierra de Aralar, para dirigirse a su trabajo en la Comandancia de Marina del puerto de San Sebastián. Ramón Díaz acababa de desayunar y ojear el periódico en compañía de dos amigos en el bar Etxarri. Uno de ellos salió con él del bar y, cuando ya se dirigía hacia su coche aparcado en segunda fila, presenció la fuerte deflagración de la que le protegió una furgoneta aparcada en medio.
Como consecuencia de la potente explosión de la bomba lapa, fabricada con un sistema antimovimiento que la activó al ponerse el coche en marcha, Ramón Díaz, un empleado civil del Ejército, militante de Comisiones Obreras, salió despedido de su asiento por el techo del turismo y su cuerpo quedó tendido en el asfalto, junto al amasijo de hierros en que quedó reducido su vehículo. La deflagración produjo la rotura de cristales de las casas colindantes, incluidos los del citado bar. El fuerte impacto y los graves destrozos causados por la explosión hicieron pensar a los vecinos en los primeros momentos que podía haber estallado un coche bomba.
El atentado conmocionó al humilde barrio de Loyola, que tiene una marcada identidad propia y está situado en uno de los extremos de la ciudad, junto al meandro del río Urumea, donde se encuentra el acuartelamiento militar. Con una población que vota mayoritariamente al PSE-EE, la izquierda abertzale goza también de fuerte implantación social y es la segunda fuerza política en la zona, muy por encima del nacionalismo moderado.
Los amigos de la víctima que habían desayunado con él poco antes permanecían atónitos, en la calle, sin poder dar crédito a lo que acababa de ocurrir. Como ellos, muchos espontáneos se paseaban sin rumbo, dispuestos a defender ante los medios informativos a Ramón Díaz, cuya personalidad elogiaron, así como a su familia. El único hermano de la víctima, acompañado de su hija y su pequeña nieta, se acercó desde el barrio de Martutene a visitar a la viuda y los hijos, pero se negó a hacer declaraciones a la prensa. La desesperación la hizo patente un cuñado de Ramón Díaz, quien indicó que la víctima tiene dos hijos abertzales, al expresar públicamente su furia a todo el que quisiera oírle: '¿Por qué han hecho esto? !A ver si tienen los huevos de dar la cara!'.
La teniente de alcalde de San Sebastián, María San Gil, que ayer sustituía a Odón Elorza -quien se encuentra en el extranjero-, fue la primera autoridad en llegar al lugar del atentado y visitar en su casa a la viuda y los dos hijos, Aintzane y Arkaitz. Poco después el portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, mostraba su consternación por este atentado mortal, el quinto que protagoniza el comando Donosti desde el final de la tregua, al igual que el delegado del Gobierno, Enrique Villar, quien se acercó desde Vitoria hasta la capital guipuzcoana.
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, se desplazó también a San Sebastián para estar presente en la concentración de 15 minutos de silencio que se celebró en los jardines de Alderdi Eder. Y el diputado general de Guipúzcoa, Román Sudupe, que se encontraba en Berlín, interrumpió su visita para regresar a San Sebastián y estar hoy presente en la manifestación en protesta por este asesinato. La movilización ha sido convocada por Comisiones Obreras, el sindicato en el que militaba la víctima, y secundada por el Gobierno vasco, la Diputación de Guipúzcoa y el Ayuntamiento de San Sebastián. El funeral por Ramón Díaz se oficiará hoy en la Parroquia del Sagrado Corazón de San Sebastián.
'Si lo hicieron con él, todos debemos mirar bajo el coche'
'Si lo han hecho con Ramón [ponerle una bomba], tenemos que ir todos con un espejo a mirar bajo el coche'. Así expresaba un conocido de Ramón Díaz su estupor por el atentado, cuya víctima no sólo no sospechaba que corría algún peligro como para mirar debajo del coche que aparcaba en la calle, sino que además reunía en su persona numerosas circunstancias que adornan a un buen número de donostiarras y vascos. Ramón Díaz era cocinero de profesión. Se había reciclado en este empleo tras quedar en paro. Y ejercía como tal no sólo en la Comandancia de Marina, sino en el Club Deportivo Loyolatarra, en cuya sociedad gastronómica a diario daba de cenar o de comer a las personas o cuadrillas que se lo solicitaran. También había sido, durante más de diez años, parrillero en la Sidrería Borda de Astigarraga, donde asaba las chuletas del menú durante los meses que duraba la cata de la sidra, entre los meses de enero y abril. Haciendo honor a su condición, Ramón Díaz había participado como cocinero en la Tamborrada donostiarra el día de San Sebastián, el 20 de enero, hace sólo una semana, y se preparaba para participar en la comparsa de Caldereros y en las de Carnavales, otros populares festejos donostiarras. Nacido en Salamanca, Ramón Díaz llegó a los 12 años a San Sebastián, donde se crió con su hermano en el barrio de Martutene, vecino a Loyola. En este barrio vivió el resto de su vida. Su integración era total. Se había convertido en un hombre muy popular, un dinámico y típico directivo con estrecha participación en las distintas actividades del Club Deportivo Loyolatarra, en el que, además de cocinero, ejercía de monitor de futuros pelotaris, ayudaba en el club de fútbol Danak y, a través de su hijo Arkaitz, remero del club de remo Ur Kirolak, apoyaba en la medida de sus posibilidades al deporte rey del País Vasco. Su carácter afable y abierto, además de generoso, lo reconocían ayer personas que, a través de todas estas agrupaciones, habían tenido relación con él. 'Era un detallista y le gustaba sorprender en la cocina', decían. Todos se mostraron muy impresionados y les costaba encontrar palabras para explicar la barbaridad del atentado y la profunda impresión que les había producido este asesinato.

domingo, 18 de mayo de 2008

COINCIDIR A RATOS


El último asesinato de ETA sólo ha servido, creo para que se repitan las escenas de siempre, es decir, discursos huecos, lamentaciones, hechos excepcionales como que coincidan colocando una corona de flores un policía autónomo vasco y un guardia civil, que Ibarreche presida un acto a favor de las víctimas de ETA. En fin más de lo mismo, pero esto es sólo circunstancial, la realidad es que pasado el primer momento se aprovecha la oportunidad nacionalista para seguir viviendo en la queja continua y en la indefinición premeditada y calculada. Ahora toca apoyar una moción (el tripartido que gobierna EAJ-PNV, EA y EB y Ezker Abertzalea y Aralar) en el Parlamento Vasco. Moción donde se reprueba la actitud del gobierno de protección a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado por presuntas torturas a Portu y Sarasola, acusados del atentado en Madrid a la Terminal 4 de Barajas.
Me imagino que será muy difícil cambiar el decorado y escenografía cada día y cada momento para ahora defender la vida y rechazar el terrorismo y luego casi lo contrario porque es cierto que todo detenido tiene que tener garantizados sus derechos y así parece que sucede en España donde el relator de la ONU, Martín Scheinin no ha encontrado hechos relevantes que justifiquen tal moción en el parlamento vasco. En fin a seguir con lo mismo y al ministerio del interior que no se equivoque lo más mínimo porque harán carnaza con los cuerpos y seguridad del estado.
Por cierto en la foto el relator de la ONU saluda al Lehendakari, éste le mira con cierta malicia, creo, y uno se pregunta ¿qué le rondará por la cabeza?

jueves, 1 de mayo de 2008



Y los de la foto son:

Dos amigos que están muy contentos porque ha ganado su equipo de fútbol

Dos amigos que están muy contentos porque ven a unas amigas que llegan para tomas unas cañas.

Dos amigos que acaban de salir de un examen que les ha salido muy bien.

Dos amigos que están posando para una foto de final de carrera.

Dos amigos que se acaban de sacar la muñeca chochona en la tómbola que hay en la fiesta del pueblo.

Dos amigos que están contentos porque es sábado.

Dos tipos que están inculpados por colocar la bomba en la terminal T-4 del aeropuerto de Barajas.


Para que luego digan que una imagen vale más que mil palabras.

domingo, 9 de marzo de 2008

¿QUIÉN APRETÓ EL GATILLO?

Los que hablan de exclusión.
Los que dicen ser distintos.
Los que ven en la tierra que les vio un nacer un derecho sobre los que no lo hicieron allí.
Los que se jactan de decir: “soy de aquí”.
Los que ven el otro a una potencial víctima.
Los que disfrutan con el miedo ajeno.
Los que desoyen la voz de la ciudadanía.
Los que usan el terror como herramienta.
Los que imponen el ruido de las pistolas a la voz de los ciudadanos.
Los que con las bombas ahogan el clamor de las manifestaciones de paz.
Los que con el fanatismo matan la palabra.

Puede añadir las opociones que estime oportunas.

viernes, 7 de marzo de 2008

ÍSAÍAS CARRASCO

Hay individuos que en fondo de su ser han roto amarras con el orden civil, con la ley y la moralidad. Si sigue viviendo en sociedad, es sólo con la idea de destruirla.
J. M. Coetzee


Te tendremos en el recuerdo Isaías Carrasco