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domingo, 28 de septiembre de 2008

SOJA Y HAMBRE





UNA TRAVESIA POR LAS COMUNIDADES WICHIS EXPULSADAS POR EL AVANCE DEL MONOCULTIVO

Cercados por la soja

La Ley de Bosques no logró frenar los desmontes. Las amenazas, los padecimientos y la resistencia de los aborígenes en Salta.

Por Carlos Rodríguez

Desde Tartagal

“Nosotros no queremos ser ‘jefes de hogares’ que tienen que salir a cortar la ruta para que les den subsidios. Nosotros tenemos nuestro lugar, nuestra tierra, nuestro monte. Nosotros queremos seguir viviendo acá, como vivieron nuestros padres y nuestros abuelos. Acá somos felices y de acá no nos queremos ir.” Ramón es muy joven. Dice que no sabe –ni importa mucho– qué edad tiene. No llega a los 20 años. “Ni documento (de identidad) tengo”, comenta. Ramón es integrante de una de las 15 familias que viven en la comunidad wichí de El Escrito, a unos 100 kilómetros de Tartagal, en medio de lo que fue un monte tupido, lleno de corzuelas –entre otros animales– y frutos silvestres que nutrían la mesa de los antiguos dueños de la tierra, de las flechas, de la vida en contacto con la naturaleza más salvaje y acogedora: la del chaco salteño. Cuarenta mil argentinos son wichís. En Salta, más de 60 familias de esa comunidad están siendo expulsadas de sus dominios por el desmonte compulsivo. En cuatro años desaparecieron 807 mil hectáreas de montes y las topadoras siguen su avance –junto a las plantaciones de soja–, sobre el pueblo wichí: “Nos quieren obligar a que nos vayamos al pueblo”, repiten los caciques.

La Red Agroforestal Chaco Argentino (Redaf), integrada por técnicos e investigadores de trece instituciones, organizó una travesía –de la que participó PáginaI12 como único medio gráfico– por las comunidades wichís de El Traslado, Zopota y El Escrito, hoy cercadas por desmontes, autorizados o no, por el gobierno provincial de Juan Manuel Urtubey, que sigue la política iniciada por el ex mandatario provincial Juan Carlos Romero. En los hechos, todo marcha a contrapelo de lo que dice la letra de la Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, sancionada en noviembre del año pasado por el Congreso de la Nación, cuya aplicación práctica se demora porque el gobierno nacional todavía no la reglamentó y porque las provincias siguen demorando el tratamiento de la norma en sus respectivas legislaturas.

La Ley de Bosques, como se la llama en forma corriente (ver aparte), establece disposiciones que tienden a evitar el desmonte o a realizarlo, en todo caso, en forma racional. La realidad indica hoy que unas 60 familias wichís están siendo empujadas a dejar sus tierras. Ellos tienen su hábitat en diferentes parajes salteños de la más importante área forestal del continente, después de la Amazonia. Los últimos montaraces, exponentes de un modo de vida que rechaza la urbanización insaciable y defiende la vida silvestre sin avanzar sobre nadie, están siendo arrasados por la voracidad sojera, que no respeta ni el árbol, ni el bosque. [+]

No son nuevos los problemas que causan los “sojeros” en Argentina. Grandes propietarios de tierras que han incorporado en sus cultivos la soja, producto con una gran demanda en el mercado internacional de materias primas. Su implantación en América de Sur -segunda mitad del siglo XIX- ha visto desde finales del siglo XX hasta la actualidad un crecimiento sin igual de la demanda. Los altos rendimientos por mejoras genéticas en las semillas –Monsanto es líder en obtención de semillas resistentes a casi todo- y los precios alcanzados en el mercado internacional han favorecido el cambio de cultivo de cereales por la soja. La codicia y la falta de previsión han hecho que se roturen nuevas tierras a costa de zonas boscosas o suelos que pertenecen a comunidad indígenas que viven de una agricultura de subsistencia.

La avidez de suelo no respeta a estas comunidades y se está produciendo un desalojo de las mismas ante la pasividad de las instituciones que han de velar por la integridad del territorio y defender los intereses de estas comunidades indígenas frente a los intentos de las multinacionales y grandes propietarios. Si el tiempo y la ciudadanía no lo impide el hambre seguirá en aumento en Argentina y las comunidades indígenas perderán su soporte vital para la subsistencia.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

ARGENTINA


"Somos el continente más injusto, donde menos se distribuye la riqueza"

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo hoy que muchos gobernantes nacionales "compraron las teorías o modelos formulados en el consenso de Washington", al disertar en la conferencia de la Fundación Alas, en Nueva York.

Cristina dijo que "la más formidable intervención estatal" realizada por Estados Unidos para salvar su sistema financiero "era algo que parecía que venía de países emergentes, que aparecían únicamente cuando mueren chicos por desnutrición o problemas de carácter climático".

"La gran responsabilidad -continuó- que tenemos como dirigentes, producto del voto popular, es mayor, porque si hubo políticas que se instalaron en América Latina no es culpa de los que formulaban el Consenso de Washington sino nacionales que compraron estas teorías o estos modelos".

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró hoy que América Latina "es todo un tema" y afirmó que "no somos el continente más pobre, somos el más injusto, donde menos se distribuye la riqueza".[+]


Doña Cristina tiene razón, toda la razón le asiste en este mensaje directo y claro. América latina es un continente injusto, no pobre. No cabe mayor claridad y realismo a la hora de exponer una verdad evidente. Al cierto en la formulación de verdad tan evidente no le acompaña el mismo carácter asertivo de sus palabras y sus hechos, porque no nos olvidemos doña Cristina es la presidenta de la República de Argentina, no es una empleada de hogar, una médico, una arquitecto o una bióloga, es por ahora la presidente de ese inmenso país y no sólo es lícito hacer el discurso de obviedades, sino que su puesto le obliga y mucho, a atender aquella parte de la sociedad de su país que vive al límite de subsistencia y sin tan claro es el mensaje que aplique los mismos criterios y transmita a sus colegas del entorno el mismo discurso y arbitren medidas que permitan sacar de la pobreza y de la indigencia casi absoluta a millones de personas. Ya está de bien de discursos para la galería, de discursos vacíos y más justicia en el reparto de la riqueza. Proceda señora Presidenta.

domingo, 8 de junio de 2008

AYUDA


Este es Ban Ki Moon, secretario general de las Naciones Unidas. La expresión de su rostro demuestra cierta sorpresa, no creo que haya leído el comentario anterior ni lo vaya a leer, pero igual esa sería la cara que se le quedaría con la sugerencia que le indicaba.
Bueno dicho queda, si las multinacionales agroindustriales quieren puede que el hambre sea algo menos en el mundo, así que Ban haz algo porque de lo contrario peor lo van a pasar una parte importante de la Humanidad

EL HAMBRE, LA FAO Y LAS MULTINACIONALES


Ya en un comentario anterior señalaba el escaso éxito de la cumbre convocada en Roma por la FAO, que reunió a cerca de cincuenta jefes de estado y de gobierno, así otros representantes de casi todos los países del Planeta. Sólo algún buen gesto, felicitaciones por el catering, los canapés, creo que estaban buenos y variaditos, como corresponde a un evento como éste y el nivel de los asistentes, que la mayoría morirá de enfermedades de ricos, o como había algún que otro dictador, puede que muera de forma violenta, porque el que a hierro mata no puede morir a gorrazos, dice, lo que llaman la sabiduría popular. En fin todos contentos, salvo observadores de Organizaciones no gubernamentales y alguna que otra persona con cargo en organismos internacionales como es el caso de Jean Ziegler, relator de la ONU para asuntos de alimentación, quien afirma: “El precio de los alimentos no puede ser fijado por la Bolsa”, titular en el diario argentino Página 12 de hoy domingo 8 de junio. El resto de la entrevista lo pueden ver en el enlace. A la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación [FAO], sólo le queda reconocer públicamente su fracaso en la cumbre y que ésta sólo sirvió para que algunos viajaran, otros que se vieran de nuevo y en algún caso para establecer nuevas amistades, pero realmente es poco resultado para tan tremendo esfuerzo. Me voy a permitir una licencia, y es una recomendación al señor Ban Ki Moon, secretario general de las Naciones Unidas para que celebra una nueva reunión o cumbre contra el hambre. Si no estoy loco, bueno, eso creo, pero le sugiero que invite no a presidentes o jefes de estado, a quien debe invitar es a los consejos directivos de las multinacionales relacionadas con la agroindustria. Si creo que son los más adecuados para solventar este asunto, pues no son muchos, pero si tienen un gran poder por el dominio que tienen sobre los productos que son la base de la alimentación de la Humanidad. Puede que en un rasgo de habilidad negociadora este grupo se convenza en ganar algo menos y así aflojar el nudo corredizo que tiene alrededor del cuelo una parte importante de la Humanidad. Ya, para terminar dos cosas, la reunión la pueden hacer en Chicago, pues es donde está la bolsa de materias primas y así les ahorramos llamadas de larga distancia, si deciden ganar un poco menos. Por último en la lista de invitaciones, seguro de Ban, no hay confianza pero me permito llamarlo así en tono coloquial, los conoce no debe olvidarse de: CARGILL, MONSANTO, ADM, MASECA, MINSA, GIMSA, BUNGE, NESTLÉ, DANONE, WALL-MART, HERSHEY, MARS, PHILIP MORRIS, CADBURY-SCHWEPPES, FERRERO; seguro que se me quedan algunas, muchas, pero que Ban se moleste y haga la lista él. Por cierto, voy a intentar entender bien, espero, lo de mercados de futuros, cómo se regulan y ver el entramado de estas multinacionales de la agroindustria, que es muy interesante. No resuelvo nada, pero bueno.

sábado, 7 de junio de 2008

CUMBRE ALIMENTARIA

Ya se acabó, ya recogieron y se marcharon. Los representantes de los países reunidos en Roma, convocados por la FAO, con la intención de solucionar el problema del hambre en una parte importante del mundo ya se han marchado y han dejado como resultado un texto de cuatro páginas llenas de buenas palabras y pocos hechos; así que, más de lo mismo y a seguir esperando a una nueva oportunidad, no para intentar resolver el problema sino para hacer algo de turismo con una buena dosis de demagogia.

Por cierto, los reunidos revoloteaban como las langostas cerca de los canapés.

viernes, 6 de junio de 2008

FRACASO


Ya la cumbre del alimento como se le ha denominado a la reunión celebrada en Roma y auspiciada por la FAO para intentar limitar los efectos de la hambruna que hay en el mundo ha fracasado. Los países ricos sólo han dejado buenas palabras, palmaditas en la espalda, algunas recomendaciones y poco más. Salvo las iniciativas del gobierno español y de Francia, poco más. De los subsidios y liberalización de mercados, eliminación de los subsidios a la agricultura, nada de nada. Para colmo la UE aprueba por unanimidad endurecer las medidas con los emigrantes legalizando la repatriación de menores. En fin más de lo mismo y a seguir lamentándonos desde estas líneas y muchas más que lo hacen con más contundencia, pero no se avanza para detener las diferencias en esta sociedad en la que vivimos.

(La viñeta es de Koldo Mercader y está tomada de la página de Rebelión )

viernes, 30 de mayo de 2008

EDUARDO GALEANO VUELVE


Tenemos que congratularnos del regreso de Eduardo Galeano porque desde las "venas abiertas de América Latina" sus escritos están dentro de eso que forma parte de nuestras necesidades, no sé si intelectuales o qué, pero su lectura siempre aporta cosas interesantes. Con la publicación de Espejos,lo tenemos de nuevo entre nosotros.

Me permito transcribir la entrevista que aparece en Rebelión y que nos puede acercar algo más a este autor. Feliz regreso.


"¿Cómo se explica que importe más alimentar a los autos que a la gente?"
Roberto Montoya
El Mundo

Tras cuatro años sin acudir a la cita con sus lectores, el comprometido intelectual uruguayo consigue en las 350 páginas del nuevo libro que presentó ayer en Madrid, 'Espejos', presentar una historia casi universal a través de 600 relatos


«Vistos desde el aire todos los humanos somos enanos; desde abajo gigantes. Por eso es necesario verse desde la horizontalidad, desde la igualdad, respetando la diversidad, que es lo más rico que tenemos».
Eduardo Hughes Galeano (Montevideo, Uruguay, 1940), conocido universalmente como Eduardo Galeano, que hoy presenta en Casa de América de Madrid, a las 19.30 horrs. Espejos, una historia casi universal (Editorial Siglo XXI), reconoce que el cáncer contra el que tuvo que combatir hasta hace poco, le impidió seguir con sus obligaciones rutinarias, pero le dejó mucho tiempo para hilar las 600 pequeñas historias que desarrolla en su nuevo libro.Es un hilo misterioso como el que tantas veces ha utilizado este comprometido intelectual a través de su cuarentena de libros para dar unidad, armonía y coherencia a historias aparentemente tan disímiles como hablar en una misma obra de Aristóteles, George W. Bush, Barck Obama, Mahoma, el Quijote, Mark Twain, el medioambiente, mujer, la inmigración, el libre mercado y mil cosas más. Temas profundos contados sencillamente y con un omnipresente toque de ironía y humor. «'No te tomes en serio aquello de lo que no te puedas reir', me aconsejó una vez un amigo brasileño», dice sonriendo, claro, este narrador incansable. Cuando publicó en 1971 una de sus obras más emblemáticas, Las venas abiertas de América Latina, en esa región del mundo comenzaba una oleada de golpes de Estado y sangrientas dictaduras militares. «En nombre de la libertad de mercado limitaron la libertad de la gente. El mercado libre significó para Milton Friedman un Premio Nobel, y para países como Chile, un Pinochet».

«Eran dictaduras nacidas para castrar», dice, «para aniquilar a lo más 'peligroso' de una generación entera, a la voluntad de cambio. Tenían miedo a que esa energía de cambio pudiera traducirse en peligro real para sus intereses».
Galeano es optimista sobre la nueva situación en América Latina. «En los últimos años por suerte surgieron gobiernos con voluntad de cambio, están empezando a hacer cosas, es muy diverso el panorama político latinoamericano, porque Latinoamérica es un reino de la diversidad, y eso es lo mejor que tiene. Ojalá logre reunirse y unirse esa energía de cambio para generar la posibilidad de defendernos mejor.
Eduardo Galeano es crítico con algunas actitudes de gobiernos europeos ante esos procesos. «Subrayo lo de la diversidad porque en Europa no se termina de entender. No siempre es fácil ver y entender esa diversidad desde afuera. Y más difícil es verla con los ojos de las naciones que han sido dominantes durante el periodo colonial y que de alguna manera lo siguen siendo. Desprecian lo que ignoran, desconocen cuál es la verdadera realidad de países sobre los cuales se sienten todavía con derecho a emitir sentencia, a decir esto es bueno, esto es malo, esto es democrático, esto no es democrático».
«Cuando se dicen cosas como que Bolivia es un país ingobernable, o incomprensible, en realidad quieren decir que es un país invisible para sus ojos, ojos envueltos en telarañas coloniales, que les impiden ver». Este eterno joven rebelde, capaz como pocos de aglutinar estos días alrededor de su libro a 1.500 personas, mayoritariamente jóvenes, en sus presentaciones en Galicia y Cataluña, dice que con Espejos «quiere mostrar la diversidad del mundo, que es una diversidad negada por la mirada del poder, porque la mirada del poder es mutiladora del arcoiris terrestre. Este tiene muchísimos más colores que los que le reconocen».«¿Qué autoridad tienen países que ni se han autocriticado de haberse enriquecido en el pasado con la esclavitud?», pregunta Galeano. «Se intenta ocultar que la venta de carne humana duró tres siglos; fue el negocio más próspero de las coronas europeas». Y en su libro Galeano relaciona ese pasado con la intolerancia actual, intolerancia ante el otro, ante el homosexual, ante el inmigrante, intolerancia ante aquel de color de piel distinta. «¿Y si Adán y Eva eran negros?, planteo en el libro. Porque los humanitos venimos todos de Africa, en eso no hay divergencia de los expertos. Somos todos africanos emigrados, y el que se ocupó del reparto de los colores fue el Sol, y fue blanqueando a los que se alejaban del lugar de origen, que era Africa».
Eduardo Galeano reconoce que se ha avanzado en los derechos de la mujer en el mundo, «o en parte del mundo, de forma muy desigual, pero no porque los machos se los hayamos regalado sino porque ellas lo han conquistado en un proceso muy duro». Pero advierte: «Todavía son vistas por la ideología dominante como objetos de propiedad masculina. La forma más repugnante de la propiedad privada es la propiedad de las personas, como ver a la mujer como propiedad del hombre».
El escritor uruguayo pone también la lupa en «el reino del petróleo» y el auge de los biocombustibles. «Para EEUU, fue un error de Dios poner el petróleo bajo las arenas de Medio Oriente, en vez de ponerlas donde debía». «El petróleo sigue siendo el producto rey. ¿La prensa europea le dedicaría tanta importancia a Chávez, como un Satán siempre disponible, si Venezuela en vez de petróleo exportara lechuga?». Y otro tanto dice de Irán: «Ahora va a resultar que las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki las tiró Irán, y no, las tiró nada menos que un Gobierno demócrata de EEUU.
Galeano concluye: «El mundo gira alrededor de su majestad el auto. «¿Cómo se explica que importe más alimentar a los autos que a la gente? Si el petróleo es insuficiente o muy caro, vamos a darle de comer soja, maíz, azúcar. ¿Cuál es el miembro más importante de la familia?: Sin duda el que duerme en el garaje».

martes, 22 de abril de 2008

A VUELTAS CON LOS PRECIOS DE LOS CEREALES


Me voy a permitir transcribir la entrevista que le hace la periodista Cristina Delgado a José María Sumpsi, subdirector de la FAO en El País, lunes 21 de abril de 2008, página 30 de la edición impresa. Creo que su fundada opinión ratifica lo que he venido mantenido en las últimas reflexiones: el precio de los cereales está en el nivel que está, entre otras cosas por la especulación realizada con capitales que han huido de sectores ahora en peligro y ha aprovechado la liquidez inyectada por los bancos centrales para refugiarse en los mercados de materias primas.


ENTREVISTA: JOSÉ MARÍA SUMPSI Subdirector General de la FAO
"En China e India ahora quieren filete"
CRISTINA DELGADO - Madrid - 21/04/2008 (EL PAÍS)
Se ha enfrentado antes a situaciones complicadas, pero ninguna como la que ahora se le ha venido encima. José María Sumpsi, catalán de 59 años que vive a caballo entre Roma, donde está su trabajo, y Madrid, donde está su casa, es el segundo hombre más poderoso de la FAO, la Organización para la Agricultura y la Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas. Tiene ante sí un reto complicado: evitar que los altos precios de las materias primas ocasionen un nuevo tsunami alimenticio en el mundo que se lleve por delante la estabilidad de, al menos, 33 países.
Pregunta. ¿Qué hace a esta crisis alimentaria diferente de las anteriores?
Respuesta. La novedad es que han confluido muchos elementos y, sobre todo, una violencia que era desconocida. Hasta ahora, las hambrunas llegaban por catástrofes naturales como las sequías. Ésta viene por el precio de los alimentos, y además será coyuntural.
P. ¿Entonces, el Primer Mundo tiene la culpa de que 100 millones de personas puedan pasar hambre?
R. En buena parte, sí. Hay muchos factores como la crisis financiera, los cambios de moneda o los biocombustibles que son cuestiones creadas por las economías avanzadas. Pero otras no. Hay países como China o India, que suponen el 40% de la población mundial, donde antes la gente se alimentaba con un tazón de arroz. Ahora, su nivel de vida ha aumentado, y quieren un filete. Esta demanda, sumada al aumento de población y los altos precios, da como resultado una ecuación complicada.
P. Se señala a los biocombustibles como la causa principal de todos los males...
R. De todo no, pero por supuesto que tienen una parte de responsabilidad. Según estudios de la FAO y de otros organismos internacionales, entre 2006 y 2007 han tenido una contribución a la subida de los precios de entre el 5% y el 10%. Eso se ha juntado con otros factores. Ahora bien, de cara al futuro, si Estados Unidos o la Unión Europea siguen convirtiendo más y más producto agrario en biodiésel o bioalcohol, a medio plazo los biocombustibles se convertirán en el gran problema.
P. Los analistas dicen que las materias primas son el nuevo refugio de muchos inversores escaldados. ¿Eso también influye?
R. Por supuesto. Ante una crisis hipotecaria o financiera hay masas de dinero que van cambiando de producto. Han decidido refugiarse en los alimentos, algo que no pasaba desde hace tres décadas. Saben que las reservas son las más bajas desde hace 30 años, y esto crea una oportunidad de rentabilidad para los próximos años. Estas inversiones han empezado a empujar sus precios hacia arriba.
P. El Banco Mundial y el FMI no hablan de las bolsas de materias primas como un problema. Sólo acusan al biocombustible.
R. Hay que tener en cuenta que las reuniones de estos organismos son puramente financieras. Sólo el hecho de mencionar que hay un problema con los alimentos por primera vez en la historia, es muy positivo. Si detrás de las menciones a los carburantes se esconde alguna otra intención de despiste, no lo sé, pero tampoco creo que estas instituciones sepan mucho sobre materias primas, porque, hasta ahora, ése era un mercado residual.
P. Los grandes productores se niegan a exportar parte de su producción. Después de años en busca del libre mercado, ¿eso supone un fracaso?
R. Ahora mismo estamos en el ojo del huracán de la crisis. La nueva situación está creando una vuelta atrás, después de años de liberalismo. Pero la vuelta a la autosuficiencia es coyuntural. Es un péndulo, y la crisis, si adoptamos las medidas precisas, nos dejará en una posición equilibrada. El comercio es clave, el mercado también, pero hay que arbitrar mecanismos internacionales que permitan evitar desastres.
P. ¿Y cuáles son esas medidas necesarias?
R. Una acción combinada con otras instituciones, porque el problema es tan grave que no puede solucionarlo sólo la FAO. En junio propondremos crear un sistema de reservas internacional, stocks o medidas regulatorias que aseguren un mínimo de reservas mundiales.
P. ¿Como un banco central de alimentos?
R. Algo así. No está claro, y por eso hemos organizado esa reunión con los mandatarios de todos los países. También para discutir las medidas agrarias de los países, aumentar la producción y buscar medidas que calmen el clima político actual.
P. Entonces, ¿la crisis puede acabar en algo bueno?
R. Ésa es la clave. Con la crisis de alimentos vivimos una situación dramática, pero, a medio plazo, es una gran oportunidad. Puede servir para desarrollar la agricultura en el mundo, mover a las economías avanzadas, para crear estructuras...
P. En la UE siguen apostando por llegar al 10% de consumo de biocarburantes en 2020, pero piensan en quitar las subvenciones. ¿Es una solución?
R. Es contradictorio. Yo pensaba que por las declaraciones de los últimos meses iban a pensárselo mejor. Además, sin subvenciones no conseguirán el objetivo de ninguna manera. El único país capaz hoy de conseguir biocarburantes de forma rentable es Brasil.
P. ¿Y España qué pinta en esta coyuntura?
R. Para empezar, debería actuar con cautela con los biocombustibles. Por lo demás, es uno de los grandes aliados de la FAO. Es el país que más recursos extra -aparte de las cuotas alimentarias- cede a la FAO y el primero que se ha ofrecido a colaborar ahora.
P. Y hasta que llegue ese organismo regulador, ¿No se puede hacer nada?
R. Desde la FAO proponemos medidas concretas para cada país. Lo más importante ahora es aumentar la producción. Los precios elevados pueden ser malos para los compradores, pero a los agricultores les puede venir bien. Siempre que luego, con las señales del mercado se pueda reaccionar y aumentar la oferta... Pero en los países más pobres no es fácil, porque se cultiva con muy poco rendimiento. Por eso pedimos ayuda para repartir semillas y aumentar la producción, mejorar los sistemas de cultivo, los fertilizantes...
P. Si la crisis ha llegado para quedarse, lo que buscan ahora no es una ayuda de urgencia...
R. Nosotros calculamos que cuando pase la tormenta inicial, los precios bajarán un poco, pero se quedarán altos, más altos de lo que estaban, en una meseta por un plazo de al menos 10 años. Entonces llegará el momento de proponer los cambios. África tiene un gran potencial agrícola inexplorado. Si los países con poca renta avanzan ahora, con altos precios, aumentará su calidad de vida.
P. ¿Hasta cuándo durarán las revueltas populares y las reacciones más virulentas?
R. Hasta las próximas cosechas, en junio. Esperamos que sean buenas, a no ser que haya algún desastre natural, así que cuando llegue la abundancia, aunque los precios no bajen del todo, las reservas se relajarán.
P. ¿Y si la cosecha de 2008 se estropea?
R. Si eso ocurre, el que sepa rezar que rece.

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domingo, 20 de abril de 2008

CAJACANARIAS Y ÁFRICA


La obra social y cultural de Cajacanarias está dedicando un ciclo de actos culturales al continente africano. Se puede participar de exposiciones, teatro, cine, proyección de documentales y foros. Estos últimos, cada martes desde el pasado once de marzo mantienen un grado de interés alto y lo demuestra que salvo en alguna ocasión el lleno es absoluto.

Creo que el interés radica en escuchar voces autorizadas en los distintos campos en los que se ha abierto la discusión. El contenido de los mismos está disponible en la página web de la entidad y no voy aquí a repetirlos, pero si es de destacar que se ha podido escuchar la voz cargada de emotividad y sapiencia de José Luis Sampedro; pragmático el discurso de Emilio Ontiveros; pragmático pesimista Joaquín Estefanía y los interrogantes de Luc André. Todos ellos analizaban las perspectivas económicas para este continente. Otras intervenciones muy interesantes han sido la de Ignacio Ramonet, José María Ridao o los periodistas Tomás Bárbulo, Luis Vega o José Naranjo. En definitiva todos han aportado una visión sobre el Continente desde distintas ópticas.

El análisis sobre el continente africano en su conjunto es muy difícil por lo complejo y variado del mismo; tampoco las medidas que se proponen valen para todo el conjunto, pero si parece muy generalizado que se parte de una situación extrema y las expectativas no son nada halagüeñas, salvo para Ontiveros y su pragmatismo numérico. El alza de precios de los cereales añade otro problema significativo, a los que ya venía arrastrando, a esta tierra porque el grueso de la población dedica la mayor parte de la renta familiar a la alimentación, y alzas de precios en los cereales, superiores al cincuenta por ciento, no tienen una única causa. Sobre la mesa se pusieron razones como las que expresa Raj Patel en un artículo de El País del sábado 19 de abril: “Ésta y otras subidas de precios son el resultado de una tormenta perfecta en la que se han combinado los efectos de las malas cosechas, la escasez de alimentos almacenados, la sustitución de cultivos de alimentos por otros que producen biocombustibles, el aumento de la demanda de carne, el precio récord del petróleo, y la especulación financiera. El aumento del coste de los alimentos ha llegado a ser tan grave que incluso se ha inventado un nombre para bautizarlo: agroflación (agflation). Una fea palabra, sin duda, cuyos efectos son todavía más feos. Y que ha producido el regreso de una de las formas de activismo colectivo más antiguas del mundo: los disturbios callejeros de los hambrientos”.

Me quedo con la última de las razones, la especulación financiera ya que el resto parece que están bastante claras. Y me quedo con esta porque al preguntarle al señor Ontiveros si la liquidez aportada por bancos centrales para sostener el sistema financiero, economía de casino, no se habían ido a los mercados seguros de cereales, me contestó que no debería ver fantasmas, pues esto no era factible. Como ustedes comprenderán no pretendo compararme con el conocimiento que tiene el señor Ontiveros de la economía, pero la respuestas creo que no fue satisfactoria, no porque no coincidiera con lo que expuse, sino que los argumentos usados no fueron convincentes. Patel creo que me da la razón, o por lo menos comparte conmigo, o yo con él, el mismo interrogante.

Aconsejable, reitero, las intervenciones de todos los participantes en los foros organizados.

Foto: África Sebastiao Salgado