miércoles, 28 de julio de 2010

SENSACIONES

Si nada se tuerce en los próximos días podré visitar el campo de concentración de Sachsenhausen. No, no lo haré como un turista consumidor de lugares del terror en el mundo, tampoco lo haré como un simple turista insensible, ajeno a un pasado que ha doblado hasta casi fracturar lo que la Ilustración forjó con mucho esfuerzo, dolor y sangre, mucha sangre derramada por alcanzar unos derechos.

Mi visita a un lugar como este tiene mucho que con las lecturas, con lo que me han transmitido Primo Levi, Boris Pahor, Jean Améry, Aharon Appelfeld, entre otros, muchos, que describen lugares de horror, creados para eliminar a seres humanos.

Confieso que mientras he leído sus relatos se me encoge el estómago hasta el punto de tener que dejar la lectura porque la congoja me impide continuar. Son relatos que si tienen un denominador común, éste pasa por conseguir trasladar al lector las sensaciones de dolor, de hambre de considerarse muerto en vida, y aún así intentar sobrevivir sacando fuerzas de donde no las hay. Todo esto lo he vivido en mis lecturas, igual que las descripciones que hacen de esos lugares inmundos, sin embargo no me resisto a ver con mis propios ojos un lugar así.

Es verdad que estos lugares se han banalizado, se han convertido en un lugar más en una ruta turística y hay ocasiones que ocurre lo que le ocurrió a Boris Pahor cuando al cabo del tiempo volvió al campo donde había estado encerrado, Natzweiler-Struthof, y se había encontrado cara a cara con el horror y la aberración más inconcebible de nuestra historia, tal y como la cataloga Claudio Magris en el prólogo de Necrópolis de Boris Pahor.

Estoy seguro que no me va a pasar como lo que relata el propio Boris Pahor en su ensayo Necrópolis cuando visitaba de nuevo el campo después de muchos años y coincidió con un grupo de turistas. Lamentable, pero cierto.

“La gente está dentro del barracón, de manera que el lugar en este momento está solitario, y las escaleras a la izquierda y a la derecha se elevan torpemente hacia la primera terraza y hacia el cielo blanco y azul celeste. Y así ha de ser, porque no tengo ganas ni de conversar ni de palabras, ni de gente. Sin embargo, sé que acabo de agudizar el oído para escuchar sus gritos sofocados, preparándome para resistirme a sus suspiros e inclinaciones de cabeza, como también a sus observaciones tranquilas y serenas. Hace poco dentro de la multitud, una voz femenina ha preguntado: Qu’est-ce que c’est ça? Y una voz masculina ha respondido: Le four. Y la voz femenina de antes ha dicho: Les pauvres. Todo estaba lleno de gente que se ponía de puntillas para ver las cenizas y los pequeños huesos en las vasijas, mientras yo seguía sin comprender cómo puede alguien al lado de un horno tan grande preguntar qué es; pero esta imprudencia a la vez me tranquilizaba porque me confirmaba realmente que el ritmo con que se despierta la conciencia humana es desesperadamente vago. Esto significa que estaba casi satisfecho al saber que nuestro mundo del campo de concentración es intransmisible, aunque no puedo decir que este conocimiento me haya apaciguado [ob. cit. pág. 68]

KZ-Natzweiler Struthof


martes, 27 de julio de 2010

VALOR: NECRÓPOLIS. BORIS PAHOR


Algunas palabras han perdido peso por un uso indiscriminado y poco adecuado. Ahora todo es una proeza, una heroicidad. El tener o demostrar valor se aplica a lo que en ocasiones sólo es un simple esfuerzo físico y poco más. El valor es algo más, algo que implica una concepción de la vida distinta, que pones en riesgo la tuya de forma altruista por la de otra persona. Eso puede ser una muestra de valor, y como ejemplo este texto de Boris Pahor en Necrópolis, Anagrama, 2010. Espero que les sea sugerente y les anime a su lectura.

“Sólo los chicos encargados del fichero de prisioneros enfermos del bloque 2 lograban de vez en cuando salvar a alguno de los que habían sido elegidos para ser ejecutados; pero lo arriesgaban todo porque si los hubieran descubierto, también ellos a media mañana habrán bajado las escaleras para dirigirse hacia los ganchos. Franc, por ejemplo, el larguirucho Quijote de Liubliana, cordial, espabilado y lleno de sentido de humor, pudo hacerlo. De manera que cuando el esman [miembro de las SS, vigilante del campo] venía con la lista del Entlassung [¿fallecidos?], empezaba la acción frenética de salvar al menos a uno de los condenados, a veces hasta dos, pero como una excepción, claro está, para, guárdeme Dios, no despertar ninguna sospecha. Al muerto que yacía en el suelo del baño, en el waschraum [baño], y que esperaba a que lo llevasen allí abajo, se le ponía en el dedo un papel con el número de uno de los condenados en vez del correcto, el suyo. El chico salvado cambiaba de nombre y de número, por lo cual había que mandarle cuanto antes con alguno de los transportes de trabajo fuera del lager [campo de concentración]. Es cierto que estos grupos de trabajo tenían un futuro incierto, pero al menos el hombre había escapado del gancho. Sí, es verdad, pero cada vez que el esman se acercaba, Franc tenía que controlarse con todas sus fuerzas para no revelar su temblor. [ob. cit. pág. 65]

lunes, 26 de julio de 2010

LECTURAS: EL TERCER REICH. ROBERTO BOLAÑO


Después de leer 2666, 2006 o El gaucho insufrible, 2003 he continuado leyendo con cierta fruición todo lo que caía en mis manos de Roberto Bolaño [1953-2003], así que con sentimiento contradictorio, por un lado el interés por todo lo escrito por Bolaño y cierto escepticismo porque El tercer Reich, Círculo de Lectores, 2010 es una novela póstuma que la escribió en los años ochenta y a pesar de varias correcciones nunca fue editada. El escepticismo es que cabía la posibilidad de ser un poco oportunista su publicación por parte de los herederos, ya que si en vida no lo hizo, sus razones tendría. No es el caso de 2666, también obra póstuma, pero que sí iba a ser editada.
El escepticismo dejó pasó a la curiosidad y casi a devorar el diario de un joven alemán, el protagonista, que es un más aficionado, mejor adicto a los wargames, o juegos de estrategia. Su vida, Udo se llama nuestro protagonista, gira en torno a esa casi ludopatía.
El diario desgrana lo sucedido en unas vacaciones donde Udo, y su novia coinciden con otra pareja, también alemanes, en un pueblo de la costa catalana, lugar elegido porque es una vuelta de Udo al lugar donde veraneaba con sus padres. El mismo hotel, algún personaje de su infancia junto con unos personajes locales un tanto singulares. El Lobo, El Cordero y El Quemado, este último su contrincante en el wargame de la segunda guerra mundial.
El retrato de los personajes, sus reacciones en casos insólitas desconciertan por momentos, porque tampoco me es comprensible una adicción tan profunda por los juegos llegando, incluso, a convertirse en una obsesión esa actividad. Recomendable, así que les dejo con algunos párrafos. Espero que sean de interés.

“-¿Qué eres? ¿Sólo un jugador de wargames?
-Claro que no. Soy una persona joven que procura divertirse… de una forma sana. Y soy alemán.
-¿Y qué es ser un alemán?
-No lo sé con exactitud. Es, por descontado, algo difícil. Algo que hemos olvidado paulatinamente.
-¿Yo también?
-Todos. Aunque tal vez tú un poco menos.
-Eso debería halagarme, supongo. [ob. cit. págs. 211-212]

domingo, 25 de julio de 2010

METÁFORAS


La realidad: es un insecto atrapado en la red tejida por una araña. Lugar: Las Cañadas, Tenerife.
Las metáforas: Pues la imagen se presta a estimular la imaginación con todo tipo de comparaciones. Después de haber cogido algo de sol se me ocurren:
I- Atrapados en el capital.
II- Atrapado en sus adicciones.
III- Atrapado en sus pasiones.
IV- Atrapado en el consumismo.
V- Atrapado en el tedio de la pareja.
VI- Atrapado en las redes de las multinacionales.
VII- Atrapado en las redes sociales
VII- Atrapado en un atasco (¿vale no?).
IX- Atrapado en… como no se ocurren más, se ve que he cogido poco sol, les dejo para si se les ocurre alguna otra no duden en continuar con la relación, mientras intentaré tomar un poco más el sol.

CINE: CIUDAD DE VIDA Y MUERTE. LU CHUAN

Ayer tuve la oportunidad de ver la película Ciudad de vida y muerte, 2009 del director Lu Chuan en el TEA [Tenerife espacio de las artes] y creo que hoy domingo son las dos últimas proyecciones, así que queda muy poco tiempo para quien quiera verla en la isla.

Creo que es una oportunidad perdida y una obra como Ciudad y muerte no llegue a más público, entre otras cosas porque serviría para optar por otro cine distinto al de consumo habitual, además la estética de la película en blanco y negro ayuda a recrear la ocupación japonesa de Nanking en 1937 y las atrocidades que comete el ejército invasor. Nada nuevo porque estamos más acostumbrados a ver las consecuencias de la guerra, pero para los occidentales es un capítulo poco conocido hasta el punto de que aceptamos casi como dogma que la segunda guerra mundial comenzó en 1939, cuando hay autores que afirman que ese conflicto comenzó en Asia y no en Europa.

Me resisto a compararla con otras películas que reflejan situación de horror, caso de La lista de Schindler, 1993; o El pianista, 2001; creo que no es necesaria la comparación porque tiene entidad propia, no son temas comparables, aunque todas las tragedias tienen algo en común, ni siquiera la forma de narrarlas se parecen.

La película es muy recomendable, aunque para mi tiene dos inconvenientes. El primero es intentar buscar algo “bueno” por parte de los invasores, algo que dentro de tanta barbarie les hiciera humanos, por lo menos un testimonio de humanidad. No me creo la historia de amor entre la esclava del sexo y el soldado japonés. No cabe en cabeza humana ningún lazo de afecto en esas condiciones. Tampoco me agrada la visión del embajador nazi como protector de la zona de seguridad en Nanking después de la invasión. El señor Rabe, embajador alemán, era el representante de la Alemania que conduce a Europa por el camino del desastre.

Lo dicho, recomendable y creo que pocas oportunidades de verla en público en esta isla donde cada vez es más difícil ver determinado tipo de cine.

Para saber más [++]

viernes, 23 de julio de 2010

CINE: LONDON RIVER. RACHID BOUCHAREB

Poco o casi nada sabemos de los hijos, según se desprende de la película London River, 2009 del director Rachid Bouchareb. Los atentados en el metro y en un autobús en Londres en 2005 es el fatídico nexo que pone en contacto a Ousmane, un musulmán residente en Francia, en ningún momento se cita su origen. De forma genérica se dice que es de África, y a la señora Sommers, viuda inglesa residente en una isla en el Canal de La Mancha. En común tienen haber perdido el contacto con sus hijos el mismo día del atentado, lo poco o nada que saben de ellos y su religiosidad, ella protestante, que no lo había dicho.

Con estos elementos se cuenta una historia de forma sencilla, con cierta emotividad pero sin caer en un valle de lágrimas, y al final, pues lo podrán suponer, no hay misterio, pero cómo y por qué se cuenta es lo interesante, así que es una oportunidad de ver una historia en el cine sin estridencias, efectos especiales ni nada parecido, sólo personas con la carga de la vida.

Ah, se me olvidaba. Me gustó mucho la interpretación de ambos, Sotigui Kouyaté, alto, desgarbado, seco de carnes y con cierto bamboleo en su caminar. Ella Brenda Blethyn, genial, la recordaba de su papel en Secretos y mentiras, 1996 del director Mike Leigh.

Para una tarde verano, una buena opción de entretenimiento.

SECRETOS Y MENTIRAS, otra recomendación


jueves, 22 de julio de 2010

CIUDAD


Caetano Veloso ha estado en Madrid donde en un concierto, que me he perdido por aquello del centro y la periferia, ha presentado su último trabajo. No voy a descubrir ahora su larga trayectoria como compositor y cantante pero si me gustaría destacar algo que dijo en la entrevista que publicó El País el pasado 21 de este mes. Transcribo lo que me ha llamado más la atención de la entrevista: P. ¿Cidade es la palabra que más le agrada del idioma portugués?

R. Mi preferida. Ciudad para mí es aquella en la que, como en París, Madrid, Río de Janeiro o Buenos Aires, sales a la calle y es de todos. Todo tipo de personas se encuentran en ese espacio y todas ellas tienen en principio los mismos derechos.”.

Creo que destaca el verdadero sentido de lo que es la ciudad, creo que el logro más importante de la Humanidad. Vivir en la ciudad es una muestra de superación humana, de un paso importante que se da más allá del clan y otros lazos distintos, múltiples los que relacionan a los individuos en la ciudad.

Cuando destaca los dos elementos esenciales como son el compartir el mismo espacio y tener los mismos derechos, abre la puerta a la esencia del concepto más amplio de ciudad y que se zarandea con demasiada frecuencia, olvidándose el principio de convivencia que lleva implícito.

Recuperemos ese espíritu y hagamos de las ciudades espacio de conocimiento, de igual de derechos de transparencia y equidad, igual las generaciones están por venir nos lo agradecerán.

Para leer la entrevista completa [++]


MI SOMBRA


Hoy me he levantado con cierta preocupación. Anoche no me acosté muy tarde, pero la verdad es que no dormí bien, incluso mi sombra, sí, la que todos tenemos estuvo crecida. No digo alargada como en la foto sino crecida hasta el punto que me confesó abiertamente que no deseaba seguir conmigo. Sí tal y como lo leen: no deseaba seguir conmigo porque creía que su futuro quedaba limitado estando en mi compañía. Le hice que ver estaba equivocada, que no se llamara a engaños y cosas así, pero erre que erre, me repetía al final, como cierre de la respuesta a mis argumentos: “Me voy, mi futuro está lejos de ti”.

Al final claudiqué y di por buena su marcha. Le deseé lo mejor, que buscara bien el camino deseado, pero que tuviera en cuenta que íbamos a ser dos seres extraños y extraordinarios, ella, una sombra sin nadie que la proyectara, y yo un hombre sin sombra. Seguro que en la calle nos mirarían de un modo un poco extraño, hasta puede que algún se asuste un poco al ver una sombra sola por esas calles. No creo que un hombre sin sombra cause miedo a los niños, en todo casi extrañeza, pero bueno a todo se acostumbra uno.

En fin si ven a mi sombra, bueno la que era mi sombra, procuren acogerla con cariño, ella no es culpable de mis errores.

miércoles, 21 de julio de 2010

LECTURAS: CUERPOS DIVINOS. GUILLERMO CABRERA INFANTE


Puede que hayan visto la luz las últimas páginas en las que estuvo trabajando Guillermo Cabrera Infante, [1929-2005]. Cuerpos divinos, Galaxia Gutenberg, 2010 es una crónica de los momentos que rodean la marcha de Fulgencio Batista y el triunfo de la revolución cubana. Cabrera Infante con la agilidad, el tono sarcástico y claras rotundas descripciones de personas y hechos nos presenta estos momentos cruciales en la historia de Cuba.

La posición privilegiada, no porque forme parte del poder y de la revolución, pero como circula entre la intelectualidad de la capital, su condición de periodista y crítico cultural, asimismo su cercanía con los revolucionarios le da ese privilegio de observador múltiple, de varias caras de la realidad, al tiempo que describe la sociedad habanera, mejor la sociedad que vive la noche caribeña y aprovecha para contar sus escarceos amorosos, en algunos casos casi como un “asalta cunas”, pues sus líos con menores no los oculta en su autobiografía y ponen un serio borrón en su vida. Desde mi óptica, claro.

Esperaba esta publicación desde que me enteré que había dejado algunos textos sin publicar y como todo lo que he leído es muy sugerente, interesante y recomendable, así que me atrevo a sugerirles la lectura de Cuerpos divinos o de cualquiera de las obras de Cabrera Infante, aficionado a la música, el cine y a fumar habanos. En 2005 perdimos algo importante.

Les dejo con algunos párrafos de Cuerpos divinos. Que los disfruten

“El fin llegó como un anticlímax. Estaba todavía leyendo cuando sonó el teléfono. Me levanté y fui hasta la sala a descolgarlo. Era Adriano.

-Oye –me dijo-, parece que efectivamente pasaba algo, como presagió Celia.

Solamente Adriano era capaz de decir “presagio” a la una de la mañana

-¿Qué pasa?

-Parece que el hombre se ha ido. –Adriano había decidido, ahora, ser críptico y cauteloso.

-¿Qué hombre?

-El Hombre, Batista. Me lo han dicho de buena tinta.

Yo no lo podía creer.

-Seguro que es una bola.

-¿Por qué no llamas a Ortega a ver si como director sabe algo?

Adriano no podía evitar ser irónico, aun en ese momento.

-Está bien, voy a llamarlo enseguida.

Llamé y me salió Ortega al instante.

-Oiga, Ortega, ¿es verdad el rumor que circula de que Batista se fue?

-Sí, sí, sí –dijo Ortega muy excitado, su pronunciación española haciéndose más cerrada-. Me acaba de llamar Miguel para decirme que se ha ido. Estoy esperando una llamada para confirmar cómo ha ido la fuga.

-Bueno, gracias –fue todo lo que pude decir y colgué.

Me detuve un momento junto al teléfono decidiendo si llamar a Adriano o no: decidí despertar primero a mi familia. Me fui al cuarto de mi hermano y lo toqué por el hombro: no se había despertado con el teléfono, pero ahora se despertó.

-Óyeme, me acaba de decir Ortega que se ha ido Batista.

Ya desde su cuarto venía mi madre y lo oyó.

-¡No me digas! –dijo y ya no quedaba en ella nada de la antigua simpatía de los viejos comunistas por el Batista que conocieron a finales de los treinta. Mi padre se levantó y soltó esa exclamación tan cubana:

-¡ya tu sabes! [ob. Cit. págs. 435-436]

lunes, 19 de julio de 2010

LECTURAS: JUVENTUD [MEMORIAS]. J M COETZEE


He vuelto a releer esta parte de la biografía de J.M. Coetzee, Juventud, publicada por Mondadori en 2002. Con esta relectura he puesto al día su visión particular a su condición de sudafricano blanco, su inclinación por la literatura, la poesía principalmente, y la relación con sus padres. Huir de Sudáfrica fue su primera meta de peso, pero no marchar físicamente del continente africano, de los confines del Imperio Británico, sino despojarse de todo aquello que le significara como sudafricano.

No me cansaré de recomendar la lectura de sus obras, novelas y ensayos, así que les dejo con algunos párrafos de Juventud. Espero que les resulten interesantes.

“El cuento transcurre en Sudáfrica. Le inquieta ver que sigue escribiendo sobre Sudáfrica. Preferiría dejar atrás su yo sudafricano como ha dejado Sudáfrica. Sudáfrica fue un mal comienzo, una desventaja. Una familia rural anodina, una mala educación, el idioma afrikaans: ha escapado más o menos, de cada una de estas desventajas. Está en el gran mundo ganándose la vida y no le va mal, o al menos no ha fracasado, no estrepitosamente. No necesita que le recuerden a Sudáfrica. Si mañana se levantara un maremoto desde el Atlántico y barriera el extremo sur del continente africano, no derramaría ni una sola lágrima. Él se contaría entre los supervivientes.

Aunque ha escrito un cuento menor (de so no hay duda), no es malo. No obstante, no le ve sentido a intentar publicarlo. Los ingleses no lo entenderían. En la playa de la historia verían la idea inglesa de una playa, unos pocos guijarros bañados por las olas. No verían un espacio deslumbrante de arena al pie de las colinas rocosas golpeadas por grandes olas, con gaviotas y cormoranes chillando en lo alto mientras luchan contra el viento” [ob. cit. págs. 66-67]

LECTURAS: EL ARTE DE LA MENTIRA POLÍTICA. JONATHAN SWIFT


Igual la mentira política es una necesidad de quienes ejercen cargos públicos y yo no me había percatado de ello. También puede que no haya caído que los incumplimientos de las promesas hechas son pequeñas banalidades y que se hacen por intereses superiores que sólo alcanzan a entender quienes practican el arte de la política en cargos públicos.

En fin, creo que la ética del poder obliga a no acudir a los caminos tortuosos, ni a la mentira, que no las hay piadosas, para que la ciudadanía recupere la confianza que poco a poco se ido diluyendo porque las prácticas de muchos cargos públicos se convierte en literatura de autos judiciales.

Jonathan Swift se aplica y nos presenta una teoría sobre el origen de la mentira política. Espero que haga reflexionar a quienes hacen de ella su forma de actuar.

“La mentira política puede nacer a veces de la cabeza de un político derrotado y luego ser entregada a la chusma para que la cuide y la mime. Otras veces nace deforme y se perfecciona con lametazos. También puede venir al mundo completamente hecha y las lengüetadas la echan a perder. A menudo, suele nacer niña y precisa tiempo para crecer, pero también puede ver la luz hecha mujer para luego ir apagándose poco a poco. Puede ser de noble cuna mas también puede ser prole del especulador; en ese caso, se desgañita al romper aguas; en el otro, llega como un susurro. Sé de una mentira cuyo ruido molesta a medio reino y que, aun siendo ahora demasiado orgullosa y grande para reconocer su paternidad, nació como cuchicheo. Para concluir sobre la natividad del monstruo: cuando viene al mundo sin aguijón, nace muerto; y cuando pierde el aguijón, muere”.

Jonathan Swift

THE EXAMINER, nº XIV

Jueves, 9 de noviembre de 1710

domingo, 11 de julio de 2010

QUE HUBIERA PASADO SI…

Ya está a punto de concluir el campeonato del mundo de selecciones en Sudáfrica. El esquipo español llega a la final, algo que no había ocurrido nunca, pese a que en este país el fútbol es una actividad económica muy significativa que mueve cantidades importantes de dinero, muchos practicantes, pero pese a ello no se había logrado llegar a una final de selecciones en un campeonato mundial nunca.

Los elogios, la coincidencia en lo bien que lo están haciendo es la tónica general y las críticas son menores, incluso el anterior seleccionador creo que en un intento de ganar cierta audiencia en el medio para el que trabaja, ha puesto en duda el juego del equipo español. No entiendo de fútbol, pero me suena más a estrategia de medio de comunicación que convencimiento propio.

De todas maneras, qué pasaría si se hubiesen producido otras noticias, que la unanimidad se hubiese visto sacudida por cosas como las que voy a relacionar:

1- Un jugador de la selección española de fútbol [pueden ustedes poner el nombre que quieran] declara su homosexualidad y afirma: “No soy el único”. El macho ibérico en peligro.

2- Un clan catalán [la rima salió sin querer] declara que quiere que ondee la bandera catalana al mismo nivel que la española en las celebraciones.

3- Pedrito, jugador canario, mejor aclaramos que es de Tenerife, se declara marginado en la selección por su condición de canario, mejor de tinerfeño. El dueño de El Día, Pepe Rodríguez afirma, una vez más, que agravio al pueblo canario se tiene que solucionar con la independencia ya. Don Pepe sigue cogiendo sol.

4- Silva, jugador de Gran Canaria, perdón don Pepe, se queja porque a la selección se conoce como “la roja” y no “la amarilla”. Se sentiría más feliz si se le denominara así. Si además cantaran el “pío, pío” su felicidad no tendría límites.

5- El jugador vasco, no sé si lo hay, reclama que la ikurriña sea adoptada como la bandera de Sudáfrica, ya que Sabino Arana tenía un antepasado Zulú, que no sé si es en Sudáfrica, pero vale.

6- El rumorea que el próximo entrenador del C.D. Tenerife será Vicente del Bosque. Pepe Rodríguez espera confirmar esta noticia en los próximos días.

7- Al presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel Villar y al periodista José Ramón de la Morena se les ha visto muy acaramelados contemplando una puesta de sol en Sudáfrica. Esperan declarar lo suyo cuando termine el campeonato.

8- De fuentes solventes se sabe que hay conversaciones entre representantes del C.D. Tenerife y la U.D. Las Palmas para su fusión. Las negociaciones van muy avanzadas. Pepe Rodríguez será nombrado presidente de honor.

9- También será nombrado presidente de honor de la Asociación Internacional de Periodistas Deportivo el dichoso pulpo alemán.

10- Iker Casillas, portero de la selección de fútbol, declara que su ilusión era ser portero de discoteca, pero que no sé sacó el título a tiempo. Piensa que algún hará realidad su sueño y vocación frustrada.

11-Si hay alguna otra ocurrencia, notica o rumor fundado cabe aquí. No se autocensure, escríbala a continuación.

Me voy a seguir cogiendo sol un rato.

PATRIOTISMO EFÍMERO

Como en este país no tenemos nada parecido a un cuatro de julio de Estados Unidos o el 14 de julio francés una parte importante de la ciudadanía de este país acude a una forma de patriotismo que dura lo que la efervescencia de una aspirina en un vaso de agua, es decir poco, además que se sustenta en los éxitos deportivos, que tienen su mayor expresión por el alcance en el fútbol, así que previo a la final del mundial de Sudáfrica se vive esa efervescencia en las calles. Muchas, muchísimas personas llevan objetos con los colores de la bandera. Camisetas, banderolas y una lista casi interminable se mueve por las calles, de forma masiva en la mañana calurosa de este domingo.

Como estamos acostumbrados a lo a magnificar lo efímero, pues nada mejor que las victorias deportivas que duran lo dura el comienzo de una nueva competición. El próximo lunes terminará la marejada y se vivirá durante unos días del reflujo de la misma, gane o pierda, luego todo volverá a la casi normalidad, las banderolas a la basura, la bandera arrinconada en un cojón o también camino al vertedero, los brazos fraternales y de comunión por una causa pasarán a mejor vida. Los héroes de ahora caerán en el olvido, vendrán otros y otros y al final sólo formarán parte de los relatos de los abuelos.

En fin que disfruten los aficionados al fútbol, los patriotas por un rato y todo el que lo desee, pero por favor no pisemos a los demás, ni hagamos del patriotismo un arma arrojadiza, que en más de una ocasión así ha ocurrido.

lunes, 5 de julio de 2010

LECTURAS: LA LIBRERÍA. PENÉLOPE FITZGERALD


Hace algunas semanas leí La librería de Penélope Fitzgerald; Impedimenta, 2010; una pequeña y deliciosa novela, no llega a las doscientas páginas en el cuidado formato de Impedimenta que cuida hasta la textura del papel, incluso, yo diría más, hasta el aroma del mismo.

Nuestra heroína, creo que lo es y si leen la obra me dirán si es cierto o no, como les decía nuestra heroína Florence decide abrir una librería en un pequeño pueblo costero en Suffolk a finales de los años cincuenta del siglo pasado. Un pequeño inciso en la narración. La idea o el sueño de abrir una librería creo que es compartido por todos los que amamos los libros. Sería como el lugar donde estarían todos los libros que hemos leído y han llenado unos huecos de nuestra vida, los que nos gustaría leer, incluso, cabrían los que hemos empezado, pero no hemos tenido la fuerza de llegar al final porque no le encontrábamos una razón de ser.

Dicho esto volvemos a nuestra figura que como ustedes ya avizoran, abrir una librería en un pequeño pueblo no es recibo por los convecinos con los brazos abiertos, hay una resistencia silenciosa, que se une a los problemas del caserón que compra para su instalación que además de humedades tiene sus propios fantasmas. La resistencia de sus vecinos aumenta cuando pone a la venta una edición de Lolita de Nabokov, pero no les cuento más, ya que rompería el encanto de la obra, de la que uno se impregna, hasta la humedad de mar traspasa las páginas y los aromas del mar también.

La perseverancia de Florence tiene la antítesis en uno de los personajes que aparecen por l pueblo. Les dejo con algunos párrafos de ese personaje, precisamente.

“-Yo sé quién es usted. Debe ser la señora Green.

No diría eso, pensó Florence, si no estuviera seguro de que ella sí que le iba a reconocer. Y así fue: le reconoció. Todo el mundo en Hardborough podrá haber dicho quién era, y, además, con cierto orgullo, ya que todos sabían que trabajaba en Londres y que hacía algo en la televisión. Era Milo North, de Nelson Cottage, en la esquina con Back Lane. Nadie sabía del todo qué era lo que hacía exactamente, pero en Hardborough estaban acostumbrados a no estar muy seguros de lo que hacía la gente en Londres.

Milo North era alto y pasaba por la vida sin hacer demasiados esfuerzos. Decir: “Yo sé quién es usted. Debe ser la señora Green” suponía para él un gasto de energía poco corriente. Lo que podía parecer una delicadeza por su parte, normalmente no era más que una forma de evitar líos; lo que parecía simpatía era en realidad el resultado de su instinto para esquivar cualquier problema antes de que éste se originara. Era difícil imaginar lo que supondría hacerse viejo para una persona así. Sus emociones a base de no ejercitarlas, casi habían desaparecido. Había descubierto que la capacidad para adaptarse resultaba tan adecuada para salirse con la suya como la propia curiosidad”. [ob. cit. págs. 32-33]

domingo, 4 de julio de 2010

LECTURAS: VERANO. J. M. COETZEE


Con Verano, Mondadori, 2010 ya ha completado una trilogía sobre sus memorias. En los primeros títulos Infancia, 2001 y Juventud, 2002 afronta de forma directa esas etapas de su vida, incluso descarnada, ajeno el relato a una postura de halago, de minimizar rasgos que se pueden considerar como "negativos" en su vida. La estructura de esta nueva obra como biografía novelada es original, ya que el relato se fundamenta en unos cuadernos de notas tomados entre 1972 y 1975 que están en manos de un investigador inglés dispuesto a escribir sobre el fallecido Coetzee, escritor sudafricano. El conjunto de notas giran en torno a la relación del escritor con varias mujeres.

La originalidad el planteamiento permite al autor tomar distancia y así el lector va a recibir la versión, fundamentada en una relación más o menos intensa en lo personal y amplia en el tiempo que de él tienen esas personas. El retrato de cada una de esas mujeres permite al lector configurar una imagen y comprobar que pese a no tener relación entre ellas, comparten elementos comunes. Blando, incapaz de amar, retraído son algunos de los calificativos que Coetzee recibe.

Las relaciones familiares, su padre fundamentalmente, la situación de su país y la posición de Coetzee frente al apartheid son algunos de los temas que abordan las mujeres entrevistadas por el ficticio investigador.

Sobre su forma de narrar no me atrevo a hacer ningún cometario, salvo que como oí en una ocasión el nobel para Coetzee es una prueba de que no siempre se equivocan en la adjudicación del mismo, sino todo lo contrario.

Les dejo con algunos párrafos. Espero que les resulten interesantes.

--“Dice usted que no le presentó a su familia. ¿No le parece extraño?

No, en absoluto. Cuando nos conocimos su madre había fallecido, su padre no se encontraba bien, su hermano estaba en el extranjero, sus relaciones con el resto de la familia eran tensas. En cuanto a mí, era una mujer casada, de modo que nuestra relación, hasta donde llegó tuvo que ser clandestina.

Pero, por supuesto, hablábamos de nuestras respectivas familias, de nuestros orígenes. Yo diría que lo que distinguía a su familia era su condición de afrikáners en el sentido cultural pero no político. ¿Qué quiero decir? Piense en la Europa del siglo XIX. Vemos en todo el continente identidades étnicas o culturales que se transforman en identidades políticas. El proceso comienza en Grecia y se extiende a los Balcanes y Europa central. Pronto esa misma ola rompió en la colonia de El Cabo. Los criollos de habla holandesa empezaron a reinventarse como la nación afrikáner y agitarse para conseguir la independencia nacional.

Pues bien, de una manera u otra, esa ola de entusiasmo nacionalista pasó de largo ante la familia de John. O bien decidieron no dejarse arrastrar por ella.

--¿Mantuvieron su distancia debido a la política asociada con el entusiasmo nacionalista, es decir, la política antiimperialista?

Sí. Primero les turbó la manifiesta hostilidad a todo lo inglés, la mística del Blut und boden. Más adelante les disgustó la política que los nacionalistas copiaron de la derecha radical europea: racismo científico, el control de la cultura, la militarización de la juventud, una religión del Estado y todo lo demás.

--Así pues, usted considera a Coetzee, en general, como un conservador, un antirradical.

Un conservador cultural, sí, como muchos modernistas fueron conservadores culturales, me refiero a los escritores modernistas europeos que fueron sus modelos. Tenía un profundo apego a la Sudáfrica de su juventud, una Sudáfrica que en 1976 empezaba a aparecer un país de nunca jamás. Como prueba, no tiene más que leer el libro que le he mencionado, Infancia, donde verá una palpable nostalgia de las antiguas relaciones feudales entre los blancos y los mestizos. Estaba a favor de las texturas sociales antiguas, complejas, que tanto ofendían a los metódicos dirigistes del apartheid. [ob. cit. págs. 231-232]