martes, 14 de octubre de 2008

CINE Y CENSURA


'Diario de una ninfómana' no estará en las marquesinas

Christian Molina se queja de la "censura" en la cinta, protagonizada por Belén Fabra y Leonardo Sbaraglia y que se estrena el viernes

ELPAÍS.com / AGENCIAS - Madrid - 14/10/2008

Las marquesinas de autobuses Madrid, gestionadas por la empresa PubliSistemas, no exhibirán los carteles de la película Diario de una ninfómana, del director Christian Molina. Tampoco incluirá sus anuncios ni hablará de ella la cadena Cope. Molina se ha quejado esta mañana, durante la presentación de este trabajo, de la "censura" sufrida por la cinta, protagonizada por Leonardo Sbaraglia y Belén Fabra y que se estrenará el próximo viernes. En el cartel, se muestra el vientre y los muslos de una chica en bragas de lencería negra, que en un gesto sensual se toca el pubis con una mano. La razón es que la consideran de "dudosa legalidad" o "gratuitamente provocativa".

Según Molina, el film ha sufrido una "dificultad de promoción" impuesta por empresas y medios de Madrid, que se niegan a decir la palabra ninfómana y a enseñar el cartel. Además de PubliSistemas, la cadena pública madrileña Telemadrid no ha enviado cámaras a la presentación, al tiempo que la emisora de los obispos Cope se ha negado a incluir anuncios sobre la película.

Tampoco una hoja en blanco

"Términos como 'dudosa legalidad' o 'gratuitamente provocativa' recuerdan a los informes de la censura franquista", ha criticado el director sobre las justificaciones para no exhibir el póster, que intentó sortear los problemas ofreciendo una segunda opción, una hoja en blanco sólo con el título del film. "Pero volvimos a sufrir censura. Era la palabra 'ninfómana' lo que les molestaba", se ha lamentado. "Si la obra se hubiese titulado 'Diario de un asesino' seguramente no hubiese habido ningún problema", ha afirmado por su parte la francesa Valèrie Tasso, autora del libro autobiográfico que dio origen a la película. "Me escandaliza que en 2008, en España, existan unos 'censores' así", ha añadido. [+]

Como algunas esta película al parecer hiere la sensibilidad de algunas personas se censura que se promociones en vallas publicitarias, marquesinas o emisoras de radio –la de los obispos- contribuyo con la libertad de expresión –permítanme que lo diga así- difundiendo el cartel que es censurado. No sé si valdrá la pena ver la película, pero no se puede coartar la libertad de expresión en ningún caso y menos con estos argumentos tan peregrinos. Si no les gusta la película, no es culpa mía.