miércoles, 26 de noviembre de 2008

BONO Y LA LECTURA DE LA CONSTITUCIÓN


El PP tumba la lista de famosos propuesta por Bono para leer la Constitución

Celia Villalobos tilda de "dictatorial" el estilo del presidente del Congreso por no acordar quienes participarán en la lectura pública el próximo 5 de diciembre

ELPAÍS.com / AGENCIAS - Madrid - 26/11/2008

El presidente del Congreso, el socialista José Bono, se ha vuelto a meter en una polémica sólo una semana después del lío por la placa a la monja Maravillas. En esta ocasión el motivo es la habitual lectura de la Constitución, que en esta ocasión, cuando cumplirá 30 años, se celebrará el 5 de diciembre. El PP ha criticado a Bono por no acordar la lista de los personajes que van a leer la Constitución, de hecho, la diputada Celia Villalobos ha tildado de "dictatorial" el estilo del presidente de la Cámara Alta. El PP ha logrado que la Mesa de la Cámara bloquee la iniciativa. En esta ocasión -al contrario de lo ocurrido con la monja Maravillas-, Bono ha recibido el respaldo del Grupo Socialista. [El País, seguir leyendo]

Ya José Bono, presidente del parlamento español se ha puesto definitivamente a contrapié, y claro casi todo lo que haga queda dentro de la esfera de lo discutible. Después de lo de la monja Maravillas, le va a costar mucho, muchísimo, levantar cabeza y por eso, lo mejor, era no perder la oportunidad para callarse –dicho de otra manera- para que cuando tenga que tomar determinadas decisiones, mejor que las consulte, que busque el acuerdo con las fuerzas políticas del Parlamento y así tendrá menos problemas.

La verdad que la lectura del texto constitucional por parte de celebridades del deporte y otras actividades no es lo más “cantoso” que ha hecho Bono, pero ya le miran con lupa cada una de las decisiones que toma. El problema se hubiese solucionado, o no habrá problema, si hubiese seguido otro camino.

Puede que esas decisiones tomadas de la forma que lo hace, se deba a dos posibles razones: una es intentar acaparar el todo el mérito para sí; la segunda opción es que a lo mejor le queda el ardor guerrero de su época de ministro de defensa. Quién sabe, algo será.


Pd.- Zerolo observa atentamente como comulga Bono y se pregunta, pero ¿qué hace? No se puso la corbata.