martes, 11 de noviembre de 2008

AFGANISTÁN



Cuando pase el dolor causado por los militares Juan Andrés Suárez y Rubén Alonso muertos en atentado terrorista en Afganistán, será cuestión de plantearse, qué es lo que hacen las tropas allí y cómo colaboramos con el resto de países para acabar con un problema mayúsculo –terrorismo-, así como habrá que plantearse si los métodos utilizados hasta el momento son los oportunos. Este alto en el camino y reflexionar qué y cómo se está haciendo esta labor no es eludir la responsabilidad, sino valorar con sentido crítico lo que se ha hecho hasta ahora y los resultados obtenidos, porque matar moscas a cañonazos no parece una buena estrategia, tampoco lo es el que no haya una política clara sobre cómo combatir esta lacra terrorista. Mejor que yo lo cuenta el maestro Miguel Ángel Aguilar, por eso les recomiendo la columna de hoy en El País. Muy acertada, como casi todas las que escribe.


En Afganistán, ¿hasta cuándo?

MIGUEL ÁNGEL AGUILAR 11/11/2008

El atentado suicida del pasado domingo en Afganistán -que ha causado la muerte del brigada Juan Andrés Suárez y del cabo Rubén Alonso y ha dejado a otros cuatro militares heridos- trae a primera página nuestra participación en la misión de ISAF, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad constituida para apoyar a la Autoridad de Transición de aquel país. Su mando fue asumido a partir de 2003 por la OTAN a solicitud de Naciones Unidas.

Interesa saber que el primer acuerdo por el que se autorizaba la participación española en ISAF, con un máximo de 485 efectivos de los Ejércitos de Tierra y del Aire, a desplegar en Kabul y áreas circundantes, traía causa de la resolución 1.386 del Consejo de Seguridad. También que su adopción se produjo en el Consejo de Ministros presidido por Aznar el 27 de diciembre de 2001 y que marcaba como fecha límite de vigencia el 30 de abril de 2002.

Es decir, que estábamos en fechas subsiguientes a la masacre del 11-S y que Afganistán había sido elegido como el lugar donde debía descargar la represalia de Bush en su declarada "guerra contra el terror". Cuando, tras las elecciones del 14 de marzo de 2004, se produjo la alternancia y el relevo de Ánsar, la primera decisión de Zapatero en el Gobierno fue ordenar la retirada de nuestras fuerzas de Irak, sin alterar los restantes compromisos. Así llegamos al debate parlamentario del 6 de julio de 2004 donde se planteó el incremento del contingente militar español desplegado en Afganistán. Una propuesta que fue avalada con apoyo casi unánime de la Cámara, que estrenaba esta clase de autorizaciones en adelante prescritas.

Entonces, el líder del PP, Mariano Rajoy, acusó al presidente del Gobierno de actuar con complejos y de ocultar que la misión en Afganistán conllevaba serios riesgos, como la de Irak. En su respuesta, Zapatero aceptó la existencia del riesgo pero sostuvo que en modo alguno era comparable al que suponían las misiones en Irak. Otra cosa es que los datos disponibles reflejen además de los 62 muertos del accidente del Yak-42, 17 muertos en el accidente del helicóptero Cougar, y otros seis muertos por diversas causas, a los que se añaden los dos muertos del pasado domingo. [+]