lunes, 17 de noviembre de 2008

BONO MARAVILLAS


El último milagro de santa Maravillas

El Congreso planea homenajear a una monja que creó una congregación 'ultra'

M. ALTOZANO - Madrid - 17/11/2008

Decidió escindirse de las carmelitas descalzas tras el Concilio Vaticano II por considerar la nueva doctrina demasiado progresista. Fundó una de las congregaciones más rígidas y ultraortodoxas que existen. En su canonización se valoraron "las amenazas" que sufrió tras ser apresada durante la Guerra Civil por las tropas republicanas. Ahora va a tener su homenaje, con placa incluida, en el Congreso de los Diputados, dominado y presidido por los socialistas.

Podría ser el último milagro de la madre Maravillas, nacida en 1892 en Madrid y muerta en 1974 en el convento de La Aldehuela, en esa misma provincia. Documentos aceptados por la Iglesia glosan la vida de esta carmelita por su continuo sacrificio y sumisión y su infinito deseo de ser humillada. Hablan de una vida llena de castigos infligidos a sí misma como colgarse de la melena a una viga "para sufrir por Jesús" o dormir vestida y sentada en el suelo, cinco horas cada noche.

"Déjate mandar. Déjate sujetar y despreciar. Y serás perfecta", es una de las frases que la biografía Vida de la madre Maravillas atribuye a esta mujer que abandonó una vida acomodada -era hija del embajador español en la Santa Sede y Ministro de Fomento Luis Pidal- para abrazar su vocación. Lo hizo, según las crónicas, a los cinco años. Cuando los niños piensan en jugar, ella decidió que moriría en un convento en castidad. Según la web del Vaticano, su nombre de santa (fue beatificada en 1998 y canonizada en 2003) es: "Santa María Maravillas de Jesús, virgen". [+]




José Bono, presidente del parlamento español ha perdido una oportunidad de oro para pasar desapercibido. El homenaje que pretende montar a la monja Maravillas es una muestra de su escasa valía para el puesto que ocupa. Cuando estudiaba se perdió algunas clases sobre la Ilustración, la separación de poderes y esas cosas que debería tener claras, así como la propuesta que hace su partido sobre las relaciones con la iglesia y la laicidad. Es verdad que en muchos casos las propuestas se quedan cortas, pero menos es nada, y si quería homenajear el valor y la aportación de las mujeres podía haber elegido entre las que lucharon por conseguir el sufragio femenino y valorar su esfuerzo, pero no, sólo a él se le ocurre favorecer este tipo de homenaje.

En estos momentos es cuando se echa de menos al anterior presidente, Manuel Marín, aunque es verdad que Bono haría bueno a casi cualquiera. Espero que rectifique y el supuesto homenaje quede en una pesadilla.