martes, 15 de julio de 2008

SARKOZY Y EL 14 DE JULIO


El presidente de la república francesa se está dando un baño de populismo desde el pasado uno de junio, pero la cosa no le está saliendo todo lo bien que él quisiera. Cuando Sarkozy asume la presidencia de la Unión Europea [UE] tiene que lidiar con el no irlandés al tratado de Lisboa y el tal vez polaco al mismo tratado; Berlusconi y su proyecto de “fichar” a todos los menores rumanos; la jornada de sesenta y cinco horas y el Tour que no arrastra el interés de otros años. En fin no empieza bien la cosa esa de los baños de popularidad. ¿Qué le queda? Pues vamos a desempolvar el viejo proyecto de Barcelona 1995, la cumbre del Mediterráneo, en el que se proponía una amplia cooperación entre las dos orillas del Mare Nostrum. La idea no es mala, al contrario es una utopía, pero la realidad es más perversa, porque mientras abogamos, aboga Sarkozy, por ese entendimiento entre las dos orillas, se ponen barreras para que los emigrados accedan a la Europa rica; a los países de la ribera sur se les mira como antiguas colonias y no se les da un trato de igual a igual; en el caso de Oriente Medio y la crisis entre palestinos e israelíes ha quedado en manos de los americanos y Europa se ha inhibido de buscar una solución para ese conflicto; Turquía, candidato a formar parte de la UE, es un conflicto sin resolver y da la impresión que no va por buen camino su integración en la Europa comunitaria; en los temas ambientales la orilla rica del Mediterráneo ha convertido a este mar en un vertedero y ahora se quiere buscar soluciones de forma conjunta cuando el peso de la contaminación cae en la parte europea. Seguro que se podrán seguir añadiendo cuestiones que habría que resolver primero para buscar ese entendimiento a ambas orillas.
Visto lo anterior parece que el Mare Nostrum separa más que une, que es más ancho de lo que parece y no me refiero a kilómetros, por lo tanto vale como objetivo a largo plazo, pero me parece que Sarkozy quiso invitar a sus vecinos para celebrar la fiesta de su país y de camino dejarse ver como un tipo “chachi”, “guay”. Me temo.

Foto de familia: Sarkozy y sus amigos del Mediterráneo ven el desfile de los Madelman franceses. Entretenido