miércoles, 23 de julio de 2008

EL NUEVO LABORISMO INGLES


¿Lo conoce? Es James Purnell, cachorro del laborismo inglés, ministro de trabajo y pensiones. Joven, 37 años y con un brillante porvenir por delante, dicen, y figura entre los posibles candidatos para sustituir al actual primer ministro inglés frente al laborismo. Si está de actualidad no es por lo “futurible” sino por el presente más actual y es la presentación del llamado libro verde, en el que se recogen las medidas para reformar el estado del bienestar en el Reino Unido. La verdad es que no he tenido oportunidad de leer el contenido de ese documento, sólo las referencias de prensa y más que una reforma del estado del bienestar parece que lo que busca es el desmantelamiento del mismo. Los trabajos a la comunidad para los parados de larga duración, la obligatoriedad de trabajar para las madres solteras cuando sus menores cumplan los siete años, la obligatoriedad de los drogodependientes a ingresar en programas para poder acceder a las ayudas, éstas son algunas de las medidas propuestas por J. Purnell. Decía que más que la reforma era el desmantelamiento del estado social porque hasta los conservadores han aplaudido dichas medidas y, claro, ya sabemos cómo piensan los conservadores de las ayudas a los desfavorecidos.
Es cierto que los recursos son escasos y que más se nota en los momentos de crisis y que el fraude en las ayudas se tiene que combatir, pero de ahí a las medidas propuestas creo que va un abismo. Es una lástima que esto ocurra en uno de los gobiernos progresistas de la Unión Europea, que junto con el de España son los que tendrían que equilibrar las medidas de los conservadores en la UE, caso de Alemania o Italia como ejemplos más llamativos, sin embargo la expectativas para la sociedad europea no son buenas después de leer cosas como las que propone Purnell. A esto podemos sumar lo que el gobierno catalán propone para atender a los menores emigrados en edad escolar en los centros de enseñanza. Simplemente la segregación, medida que no tiene fundamento algunos, no ya porque se haya hecho en otros países y haya tenido éxito, sino porque el propio sentido común dice que la segregación no favorece la integración, y que las barreras idiomáticas o de costumbres sólo se pueden superar dentro de la comunidad en la que se pretende integrar. El señor Montilla, presidente catalán, debería poner en una balanza y calcular cuánto tiene de socialista y cuándo de nacionalista tiene esa medida.
En fin la UE aprieta las tuercas a todos emigrantes, parados, madres solteras, drogodependientes, etc., por cierto también le han declarado la guerra a los obesos con sanciones si no bajan de peso, con lo que es peor ser obeso que fumador.