jueves, 3 de julio de 2008

LA CASA DE LOS ENCUENTROS


“No te preocupes, de momento, de las hambrunas, de ls inundaciones, de la pestilencia, de la guerra: si Dios se preocupase de verdad por nosotros, jamás nos habría dado la religión.” Pero este flojo silogismo se desmonta con facilidad, y todas las cuestiones de la teodicea sencillamente desaparecen…, siempre que Dios sea ruso. [págs. 97 y 98]

MARTIN AMIS
La casa de los encuentros, Anagrama; Barcelona, febrero de 2008

Recomendable para los que estén interesados en los episodios de la postguerra en la Unión Soviética y la vida en el Gulag.