jueves, 18 de diciembre de 2008

VALE LA PENA DEDICARSE A LA DOCENCIA

Sí vale la pena dedicarse a la docencia, a pesar de la que está cayendo, de las constantes quejas de los jóvenes adolescentes, de no estar homologado, de lo mal que lo hacen las instituciones –ayuntamientos y consejería-. A pesar de todo vale la pena porque…

“Muchas gracias por la atención y preocupación que ha tenido con nuestro hijo”. [Una madre]

“Eres una buena persona y ayudas a la gente que lo necesita” [Una alumna]

“Es el mejor profesor que he tenido hasta el momento, es estupendo como persona y siempre está ayudando a los demás”. [Una alumna]

“Un profesor muy agradable y que se puede contar con él cuando lo necesitas” [una alumna]

“Sabes bien lo que haces” [Un alumno]

“Una persona seria, pero buena y alegre dependiendo de la situación” [un alumno]

“Las charlas que nos das en clase de cómo vamos” [un alumno]

“Más que un profesor es un amigo para mi, tanto en clase como fuera de ella” [Una alumna]

“Me pareces el mejor profesor que he tenido por tus ideas, el cómo se ha preocupado por todos nosotros en cada momento y que se puede decir todo sin preocupaciones”. [Una alumna]

“Eres el mejor profe, nos entiendes y nos explicas todo” [un alumno]

“Tus consejos, que sabes escuchar, tu tranquilidad, tu dedicación con tus alumnos, no sé, no cambiaría nada, eres increíble” [Una alumna]

“Todos te dicen lo mismo eres el mejor… Todos unos mentirosos, jajaja. No profe en realidad es así, así que espero que me des clase el próximo año porque espero sacar el curso contigo y seguro que lo haré” [una alumna]

“El mejor profesor que he conocido desde mis 6 años que llevo en el Instituto, te ayuda en todo lo que esté en sus manos, es simpático, etc. ¡se sale como profesor! [un alumno]

Ahora queda la parte más prosaica de esto de la docencia, que me paguen la extra, las horas que me deben y para llegar y querer a mi consejera sólo falta que me homologue. En fin seguiremos mientras tengamos cuerda.