sábado, 13 de diciembre de 2008

REPRESORES A LA CÁRCEL


EL EX SECRETARIO GENERAL DEL EJÉRCITO EDUARDO ALFONSO QUEDO DETENIDO POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD

Un represor condenado por su legajo

Fue arrestado como partícipe de un asesinato y el secuestro de una mujer embarazada durante la última dictadura. No había datos suyos en la Conadep, pero las pruebas figuran en su legajo personal. Fue la mano derecha de Brinzoni.

Por Victoria Ginzberg

El inusual operativo policial en la puerta de los tribunales federales de San Martín daba la pauta de que se esperaba una visita particular. El convocado, de camisa azul y saco negro, entró a las diez de la mañana e intento pasar desapercibido. Estuvo más de tres horas en el despacho del juez federal Alberto Suares Araujo y salió preso. El ex secretario general del Ejército Eduardo Alfonso había conseguido mantener oculta su conducta durante la última dictadura. Pero ayer, el pasado empezó a ajustar cuentas. Quedó detenido por haber participado de un operativo del terrorismo de Estado que culminó con un asesinato y el secuestro de una mujer embarazada, cuyo hijo fue luego apropiado. “Ha llegado el momento en que cada uno tiene que pagar por los delitos que cometió: los que dieron las órdenes, los que las cumplieron, los que robaron, los que asesinaron. Ha llegado ese momento”, señaló a Página/12 Rosa Roisinblit, vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.

Página/12 informó el 30 de noviembre pasado que el legajo de Alfonso, que había logrado sortear dos revisiones de ascensos del Senado, estaba manchado. En ese documento figura, el 12 de enero de 1977, un parte de enfermo con el diagnóstico de “herida de bala con perforación intestinal”.

Además, en el Boletín Público del Ejército Argentino número 4148 del 6 de julio de 1977 figura la condecoración que le dieron por haber recibido ese disparo. “Con motivo de las operaciones realizadas en la localidad de Villa Adelina, provincia de Buenos Aires, el 12 de enero de 1977. Medalla ‘Herido en Combate’ a Teniente primero C.D. Eduardo Alfonso y Teniente primero D. Raúl Fernando Delaico”.

Ayer, al declarar en el juzgado de Suares Araujo, admitió haber recibido el tiro, pero aseguró que fue “en otro contexto” y no en el operativo de Villa Adelina, aunque en el breve texto con el que se fundamenta el otorgamiento de su medalla el “contexto” quedaba claro. [Seguir leyendo]

El mejor homenaje a los 25 años de vuelta a la democracia en Argentina en mantener vivo el recuerdo de las víctimas y al mismo tiempo que quienes han servido al terror y han vulnerado los derechos de los ciudadanos sean puestos ante un juez. En algunos casos como el de Eduardo Alfonso en el que quedan recogidas en su hoja de servicio las atrocidades cometidas durante la dictadura. Lo dicho que ocupen el banquillo de los acusados y la justicia se aplique con rigor.