sábado, 6 de diciembre de 2008

PAPÁ NOEL ENTRE REJAS


Sí, parece que es cierto, Papá Noel está entre rejas. Esta foto tomada en una situación extrema demuestra que así es, se confirma, por tanto el rumor que venía circulando por todos los pasillos de las grandes superficies, incluidos los de la verdura en la cadena de supermercados Mercadona. Tristeza y desesperación en lo que muestra esta imagen. No se sabe nada más, pero los rumores desbordan los correos electrónicos, los mensajes en los móviles anuncian distintas versiones de la estancia entre rejas, y todas están sin confirmar, pero para ponerles al día les voy a contar algunas que me han llegado:

I – Lo ha detenido la policía canaria –todavía en gestación- por negarse a traerle a Issac Valencia el barco pirata de Famobil y a Zerolo una playa de Las Teresitas nueva.

II – Lo han encerrado los guardaespaldas de Ángel Llanos porque pedía el voto para Cristina Tavío.

III – Está entre rejas acusado por los tres sátrapas de oriente de instigar el republicanismo es sus feudos.

Pero no acaba aquí la rumorología, pues es un problema mundial y en cada continente y cada país le achacan algo, así en Colombia lo acusan de hacer fracasar a la empresa DMG y su pirámide de inversores; Chávez afirma que es Papá Noel, un enviado del imperialismo para “aguar” el petróleo y acabar con la riqueza del país, además es acusado de espía y de intentar camuflase en el Venezuela con su traje rojo para confundirse con un bolivariano de corazón. En México lo acusan de ser un infiltrado del cártel de Tijuana y le delata su barba blanca, aseguran. Podríamos seguir, pero creo que vale lo dicho como muestra, aunque no se quedan atrás el partido popular o la propia coalición canaria, pues el primero lo ha encerrado, dicen, porque Papá Noel se negaba a traerle más parados a Zapatero y de coalición canaria, dicen que su presidente, Paulino lo mandó a encerrar porque no le quería traer el Monopoly. En fin, pobre Papá Noel, lo mal que lo estará pasando y sin que nadie se acuerde él. Si tienen oportunidad y lo quieren visitar, salvo que esté en el “Guantánamo” particular de cada tirano le llevan un bocadillo de mortadela, que le gusta.