martes, 31 de marzo de 2009

Y VIO LA LUZ


A Jesús Faría economista venezolano se le han encendido todas las luces. Una luz casi divina lo ha iluminado y lo ha envuelto en sabiduría. Él solo ha llegado a la conclusión que en su país hay que subir el precio de la gasolina, que dicho sea de paso en Venezuela es más barata que el agua o la leche, así que después de esta sabia ocurrencia, lo mejor será proponerlo para el próximo Nobel de economía, aunque ya se sabe las predicciones económicas hacen respetable a la astrología, por eso no es de extrañar que Farías haya descubierto, a lo mejor, un poco tarde que subsidiar los combustible no es una medida social, sino todo lo contrario, antisocial, porque prima de forma indiscriminada a cualquier economía doméstica; al que llena el depósito de utilitario y de igual manera al que llena el depósito del coche más caro y lujoso que se pueda ver en el mercado. Ahora sólo le queda convencer a los venezolanos que van a perder esa prebenda y no parece tarea fácil, ya que queda todavía el rescoldo del “caracazo” del año 1989. Espero que le salga bien y la cosa no vaya a mayores.

Proponen un aumento del precio de la gasolina para fortalecer las políticas sociales

ABN

Incrementar el precio de la gasolina en Venezuela sería una medida progresista que beneficiaría a la inmensa mayoría de la población, pues los millardos de bolívares que se gastan para subsidiar este combustible, son recursos que perfectamente se podrían destinar al financiamiento de políticas públicas y sociales, sostuvo el economista Jesús Faría, miembro de la Asociación Bolivariana de Economía Socialista (Abes) y del PSUV.



En una entrevista exclusiva, Faría declaró a la Agencia Bolivariana de Noticias, que “un gobierno revolucionario puede perfectamente incrementar el precio de la gasolina, pues esta sería una medida progresista que beneficiaría a la inmensa mayoría de la población”.

En este sentido, Faría explicó: “¿Cómo ocurrirá eso y por qué? Bueno, actualmente son millardos de bolívares los que se gastan para subsidiar la gasolina y esos son recursos que perfectamente se pueden destinar al financiamiento de políticas públicas y sociales que beneficiarían a una amplísima mayoría, sobre todo a aquella que no posee recursos suficientes para adquirir este producto, es decir, que no tienen automóviles para desplazarse”.

Al respecto, comentó que mientras una persona sin vehículo, por ejemplo, gasta para viajar de Caracas a Mérida en transporte público más de 100 bolívares fuertes, una persona con vehículo particular sólo gasta lo que le cuesta llenar el tanque de su carro, unos 10 bolívares fuertes.

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