sábado, 21 de marzo de 2009

A FIDELA LA ECHARON

Este es don Manuel, el que parece un abuelo "trajeado" para la comunión del nieto. Cerrajero y alcalde de San Juan de la Rambla.
Fidela se va, los "guindillas" la escoltan, aunque no parece muy peligrosa. Hablar lo consideran algunos un peligro

Si a Fidela Velázquez, portavoz municipal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en ayuntamiento de San Juan de la Rambla, la echaron del pleno. Sí, así como lo lee. No, no vaya a pensar que Fidela estaba rompiendo nada en la sala, ni nada parecido, sólo estaba aireando las zonas más ocultas de la actuación del alcalde Manuel Reyes, cerrajero, lo de cerrajero porque hay que tener de hierro más que la voluntad, los modos, malos parece, y otras cosas para echar a la calle a la portavoz de la oposición. Seguro que este hombre, algo rijoso en las fotos que he visto y de aspecto de abuelo que está “trajeado” para la comunión del nieto no sabe que cuando no se está de acuerdo con lo que se dice de él, y de su actuación en un pleno o en la vida fuera del ayuntamiento, se buscan argumentos para rebatir y desmontar los argumentos del contrario. A lo mejor no los tiene, pero si se siente insultado, dañado en su honor o hay una intromisión en su vida privada, el camino es el del juzgado, presentar denuncia y esperar a que el juez dicte sentencia. No es solución en regímenes democráticos echar a nadie a la calle por hablar.

Don Manuel, no creo que se haya equivocado, creo que es algo más, sí algo más porque esto es una muestra de modales y hábitos poco democráticos y el municipio no es una finca suya, aunque a usted le parezca eso, ni tampoco tiene ninguna bula para actuar como le dé la gana, así que busque un manual de “primeros auxilios para ser ciudadano” haga los ejercicios que se proponen y luego participe de la vida ciudadana con plenitud, y verá que eso de echar a la calle a las personas para impedir que hablen es un primer mal paso, luego, ¿qué? ¿La amenazará con algo más que echarla de la sala de plenos?

En fin don Manuel no pierda la esperanza y seguro que algún día, si pone voluntad, será un buen ciudadano, a lo mejor, mejor que cerrajero, si se aplica en el conocimiento y la práctica de los principios básicos de la democracia