martes, 24 de marzo de 2009

HÉCTOR ABAD Y FERNANDO PESSOA

Puede que Héctor Abad tenga razón, que en Fernando Pessoa (1888-1935) haya una versión A y otra no A. Puede que sea cierto lo ilógico de su lógica, pero eso sólo se lo pueden permitir los grandes escritores y Fernando Pessoa lo era, por eso la relectura del Libro del desasosiego, publicado en diciembre de 2002 por Acantilado es una referencia constante y sugerente para la reflexión. Pessoa nos deja sus impresiones y como dice en el fragmento 12: “En estas impresiones sin nexo, ni deseo de nexo, narro indiferentemente mi autobiografía sin acontecimientos, mi historia sin vida. Son mis Confesiones, y, si en ellas nada digo, es porque nada tengo que decir”. Pues esa es la vida que vivimos casi todos los mortales, así que a vivirla que es la única que tenemos.

Así que apliquemos algunas de las notas que nos deja en lo que él llama. “Notas para una norma de vida”. Espero que les las encuentren interesantes o cuando menos que nos sirvan para reflexionar.

237. NOTAS PARA UNA NORMA DE VIDA

**Tener necesidad de dominar a los otros es tanto como necesitarlos. El jefe es una persona dependiente.

**Aumentar la personalidad sin incluir en ella nada ajeno –ni pidiendo a los otros, ni mandando en los otros, sino siendo otros cuando los otros nos sean necesarios

**Reducir al mínimo las necesidades, para no depender nada de los demás.

**Es cierto que, en términos absolutos, esta vida es imposible. Pero no lo es de manera relativa.