martes, 9 de marzo de 2010

SOBRE EL PODER DEL PERRO

El pasado lunes escribía en este mismo blog sobre la novela “El poder del perro” de Don Winslow y como me había servido para hacer un recorrido desde los años setenta hasta la actualidad por los entresijos del narcotráfico y sus implicaciones en las instituciones públicas, gobiernos, políticos desde los Estados Unidos hasta Colombia o Venezuela en sur del continente americano. Hoy martes 9 de marzo, Andrés Oppenheimer en El País escribe un artículo donde hace un rápido recorrido por el camino y el camaleonismo de los cárteles de la droga.

Me voy a permitir sugerirle a Oppenheimer que lea la novela de Winslow, y que a partir de ahí comience a sacar las páginas de la novela-ficción- y las lleve a los correspondientes informes de la realidad actual y sus orígenes. Igual sólo tiene que cambiar el nombre de algunos personajes, porque sus hechos igual son muy reales.

Los carteles no mueren

ANDRÉS OPPENHEIMER 09/03/2010

Observando cómo los carteles del narcotráfico están penetrando en los niveles más altos de algunos Gobiernos centroamericanos, no puedo evitar preguntarme si la guerra de Estados Unidos contra las drogas sólo ha servido para empujar a los capos de la droga a mudarse de Colombia a México, y ahora de México a Centroamérica. ¿Está logrando reducir el narcotráfico esta guerra? ¿O sólo sirve para expulsar a los narcotraficantes de un país a otro?

La semana pasada, durante una visita de 48 horas a Guatemala para participar en una conferencia sobre asuntos económicos, encendí el televisor del hotel y me enteré de que el presidente Álvaro Colom acababa de despedir a su ministro del Interior, Raúl Velásquez, por un caso de corrupción. Velásquez era el cuarto ministro del Interior destituido en poco más de dos años. Dos de sus predecesores habían sido echados por presuntos vínculos con el narcotráfico. Pero eso no fue todo. Al día siguiente me enteré de que Colom acababa de destituir al jefe de la policía del país, Baltazar Gómez, y al jefe de su unidad antidrogas, por su presunta responsabilidad en el robo de 700 kilogramos de cocaína decomisados el año pasado.

El predecesor de Gómez, Porfirio Pérez, había sido depuesto en septiembre acusado de robar 300.000 dólares de los narcotraficantes. Y uno de los más recientes predecesores de Pérez, Adan Castillo, había sido despedido tras haber sido filmado en secreto cuando aceptaba 25.000 dólares de un informante de la DEA en 2005.

El tráfico de drogas no es algo nuevo en Centroamérica. Pero tal como lo reconoció el Departamento de Estado de EE UU en su informe anual sobre el narcotráfico en el mundo, dado a conocer la semana pasada, el tráfico de drogas se ha disparado en Centroamérica desde que el presidente mexicano, Felipe Calderón, lanzó su guerra contra las drogas -apoyada por Washington- hace tres años. [leer más]