martes, 6 de enero de 2009

CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ

Que el conflicto palestino-israelí o israelí-palestino está lleno de pasión, no es nada nuevo, que dentro de esa pasión ya se ha tomado posición con respecto al conflicto y que los medios han contribuido a crear opinión también. Las imágenes que muestran los medios de comunicación parecen que no dejan lugar a dudas, mayoritariamente muestran a niños palestinos heridos o muertos, soldados israelíes pertrechados y con las caras pintadas y un despliegue de carros de combate y artillería de ese país. No hemos visto milicianos disparando cohetes, ni tampoco a líderes de Hamás pidiendo como hacen siempre la exterminación de los judíos y la desaparición del estado de Israel. Pues como todos tenemos opinión, que seguramente se ha forjado en mayor o menor medida con la influencia de nuestras lecturas, nuestras vivencias y demás cosas que nos ayudan a ser como somos y como pensamos y dado que somos permeables en nuestras ideas y receptivos a la argumentación que difiere de nuestras ideas y para contribuir a equilibrar la tendencia pro-palestina de una parte importante de la sociedad y de los medios también traigo aquí dos cosas que he encontrado en medios digitales no israelíes. Uno es el artículo de Pilar Rahola, "La histeria antiisraelí" en La Vanguardia y el otro es el artículo de André Glucksmann, ¿Qué significa "desproporcionada"? publicado en El País, ambos hoy martes seis de enero. Que sirva para la discusión, sabiendo que las guerras no le gustan, como apunta Rahola en su artículo, ni a quienes las ganan, porque no hay victoria sin su cuota de amargura.