lunes, 12 de enero de 2009

AGUJERO NEGRO

Pasillo de la T4 en el que se ha visto deambulando sin rumbo algunos pasajeros



No está confirmado, pero al parecer la Terminal 4 [T-4] en Barajas Madrid es un agujero negro. Sí, un agujero negro pues se tiene noticias de personas que se han dirigido con sus equipajes a esta terminal con destino a distintos lugares del mundo y no han llegado. Al parecer la fuerza centrífuga ejercida por la T-4 se ve incrementada por la acción de la compañía aérea IBERIA, que n o se hace responsable de la desaparición de pasajeros dentro de la terminal. Los restos encontrados por afamados investigadores de un yogur caducado hace más de quince días confirman que la persona que lo consumió puede estar todavía en la cola de atención al cliente renovando por nonagésima vez su tarjeta de embarque para Cincinnati. Mariano Robledales, quien “perpetró” el yogur de coco ha perdido la noción del tiempo que lleva atrapado en la T-4; tampoco recuerda si tiene familia, ni siquiera que idioma habla. Sólo repite incesantemente: -“Quiero embarcar, quiero embarcar”.

Los últimos pasajeros que llegan a la terminal atraídos por la necesidad de viajar y tener el billete comprado con antelación se despiden de sus familiares como si al traspasar las puertas de ese edificio con su cubierta ondulante ya no los volverán a ver más. Las escenas son muy traumáticas. Los niños se aferran con sus bracitos a sus padres y sollozando les dicen: -“¡Papá déjate llevar, aunque sea por TITSA, pero vuelve!”. “¡No entres, no te subas a un avión de IBERIA, te queremos!”.

Seguiremos informando, pero si podemos adelantarles que el futuro es muy tenebroso y el final del túnel queda muy lejos para los atrapados en la T-4, aunque creemos que algo exagerado, pero se afirma que una señora entro con un bebé en brazos y cuando logró salir el niño ya tenía la Secundaria Obligatoria hecha, y eso que repitió un año. Creemos que exageran un poco y el niño realmente no había repetido.