martes, 31 de julio de 2007

YO PERIODISTA

Que los medios de comunicación están cambiando constantemente no es una novedad, ni descubro con ello el Mediterráneo, pero si es interesante reflexionar sobre las nuevas tendencias que están surgiendo al socaire, como no, de las posibilidades que dan las nuevas tecnologías, los foros, las bitácoras y ahora se incorpora el Yo periodista. El País Digital oferta en su edición un espacio para bitácoras y otro para lo que denomina igual que esta reflexión YO PERIODISTA. En ese espacio caben las aportaciones de los lectores que incluyen acontecimientos en textos breves, fotos, etc. La edición digital del periódico con las actualizaciones de la redacción más las aportaciones de los lectores tiene la instantaneidad que se busca en la edición digital. Hasta aquí todo parece muy bien, es otra forma de hacer la edición digital, se abre una ventana de participación ciudadana, más espacio de libertad, en fin parece lo Ignacio Ramonet llama el Quinto Estado, cito textualmente: “Tenemos que crear un nuevo Estado, un quinto estado, que nos permita alzar una fuerza cívica contra esta nueva coalición de gobernantes [mediáticos]”, porque según el mismo Ramonet nunca antes el periodismo había sido tan vulnerable a la presión de las grandes compañías creadas alrededor de la información como mercancía. Se deduce de sus palabras que una vez superado el yugo impuesto por los Estados al periodismo, ahora éste cae en manos de corporaciones, grupos de presión que defienden intereses más allá de los lícitos de ganar dinero con una empresa mediática, es decir, se mueven intereses ocultos ajenos al interés general.

El quinto poder, la fuerza social que haría de contrapeso y tendería a equilibrar o aminorar la influencia perversa de los grandes grupos mediáticos, según el propio Ramonet estaría formado por periodistas, ¿cuáles?; académicos, ¿cuáles?; lectores de prensa, telespectadores, y radioyentes que harían un seguimiento de los grandes grupos denunciando sus corruptelas y poniendo al descubierto sus fines perversos. Evidentemente el espacio no podría ser compartido por los grandes medios y tendrían que “salirse y escapar” de la influencia de estos grupos, con lo cual las iniciativas como la de El País Digital tienen en el fondo un fin perverso, creo que esa sería la conclusión viendo como se define el Quinto Estado y quienes lo forman, por cierto como aclaración los interrogantes son míos, pues sabemos que para hacer periodismo o ser académicos hay unas vías que tienen que ver, primero con la formación académica y segundo con la preparación individual para el ejercicio de la profesión de periodista, que lleva aparejado la responsabilidad de lo publicado, mientras que no está definida la responsabilidad de ese llamado “periodismo ciudadano”, pues no está exento de acatar el ordenamiento jurídico quien escribe en una bitácora. ¿Tendrán las mismas normas? ¿Se cumpliría algún código deontológico? Además quién daría el aval a esos periodistas y académicos que no están también defendiendo intereses ocultos o perversos ajenos al interés general.

Los medios de comunicación hasta ahora tenían un índice de fiabilidad que lo marcaba la audiencia, incluso ser un periódico de referencia tenía sus condiciones, ahora con este nuevo periodismo ciudadano cuando se cree un espacio independiente, no sabemos de qué o de quién, ¿cómo se evalúa?, ¿exista alguna fórmula? Creo que al ciudadano no lo queda otra que el propio contraste y confrontar diversos medios y atenerse a distintas lectura y así seguir capeando el temporal, pues en el fondo y frente a los medios de información en general ciudadanos o no, grandes corporaciones o no sólo le queda lo dicho: contrastar y dudar que además es sano.