sábado, 30 de mayo de 2009

A PROPÓSITO DEL 30 DE MAYO

Esta mañana, sábado, treinta de mayo, día de Canarias, alguien muy cercano me leía unos párrafos de la novela de Héctor Aguilar Camín, Las mujeres de Adriano. (Alfaguara, 2002). Recomendable su lectura como todas sus novelas, aunque la verdad no ha tenido mucho éxito aquí en España. Sus obras son un cuadro de personajes reales llenos de vida en el sentido más amplio del término, y como trasfondo ese México especial que Ibargüengoita cita muchas veces como “México Lindo” en tono sarcástico. Pues el texto viene como anillo al dedo para este día de Canarias, que lo disfruten, el texto, por supuesto y el día de Canarias si no trabajan.

“Un momento culminante de aquella reposición del triángulo en que habíamos vivido María Angélica, Ana y yo fue la salida de mi libro sobre los jesuitas de América, su siempre indeleble patriotismo criollo. Desde aquel patriotismo, hijo del resentimiento más que del orgullo, habrían de rebrotar todas las grandezas y todas las miserias de nuestro sentimiento nacionalista. Entre las grandezas, el amor por la tierra natal. Entre las miserias, la envidia y la xenofobia de los que quieren para sí, por su pertenencia geográfica, lo que no obtienen por mérito humano”. [pág. 177]

Aguilar Camín Héctor, Las Mujeres de Adriano; Alfaguara, 2002