miércoles, 27 de febrero de 2008

PESADILLA

Pesadilla es acudir al Servicio Canario de Salud [SCS] y oír al especialista del digestivo: “esta prueba es urgente, antes de una semana se la tienen que hacer en el Hospital”. Pides cita y te dicen: “Esto para dentro de cuatro meses”, creo que hay un error o hablamos otro idioma, para mí urgente no es “para dentro de cuatro meses”; como me parece imposible subo a la planta diez y en el servicio del digestivo a una auxiliar o enfermera le cuento el caso y me dice: “déjeme el teléfono y si hay un hueco le llamamos”. En definitiva nuevas acepciones de urgente o es que hablamos otro idioma.
Pesadilla es oír a Rajoy acusar al presidente del gobierno en funciones que maltrata a los familiares de las víctimas del terrorismo. Rajoy se equivoca porque a esos familiares hay que darles todo el apoyo del mundo, mostrar el afecto y la comprensión debida, pero también es cierto que la política antiterrorista la marca el gobierno y no las familias de los fallecidos.
Pesadilla es enterarte que cuatro mujeres han sido asesinadas no se sabe por qué.
Pesadilla es tener que recordar nombres de militares como en los viejos tiempos porque vuelve el ruido de sables. No bastaba con el fru frú de las sotanas, ahora se suma el del frío metal de los sables.
Pesadilla es ver que la televisión de Willy en lugar del debate de los candidatos a la presidencia de gobierno pone una de Rambo.
Pesadilla es ver los nacionalistas locales y nacionales ponen en marcha el plan de empleo, plan que bordea la legalidad.
Pesadilla es seguir oyendo lo de “habla canario”.
Pesadilla es oír a la consejera de educación Luis Brito despotricando de los docentes porque no logró colar su propuesta de falsa homologación.
Pesadilla es encender la radio y oír a la cadena SER versión local con Carmelo Rivero pontificando. Se ha hecho famosa una compañera de profesión y de facultad, Mirta por carta dirigida a esa emisora por sus comentarios en la programación local referidos a los profesores.
Por cierto, el obispo sigue en la calle.