jueves, 10 de enero de 2013

LECTURAS: EL AGENTE ZIGZAG. BEN MACINTYRE


               


         Mientras se promocionaba la última película de Sam Mendes, Skyfall, otra más sobre el famoso 007, el espía más versionado de la historia. Ian Fleming nunca pensó que su James Bond tuviera el recorrido que ha tenido. Bien para él y sus seguidores, que son legión, según parece. Decía que mientras esto ocurría tenía entre mis manos y leía con fruición la biografía de Eddie Chapman, BenMacintyre; (Ed. Crítica, 2007). No, no se extrañen si les resulta totalmente desconocido, aunque puede si les digo que se le conocía como el agente Zigzag y son lectores aficionados a temas históricos igual les resulte familiar.


            Las guerras las ganas los hechos anónimos, hechos por personas anónimas que los investigadores se encargan de sacar a la luz. Ben Macintyre, periodista, historiador y dedicado a la investigación para trabajar sobre personajes a los que la Historia no los pone en las páginas de las enciclopedias.

            Eddie Chapman, ladrón especialista en reventar cajas fuertes acabó, como era previsible, en un presidio en un mal momento, que no fue otro que el comienzo de la II Guerra Mundial. Distintos acontecimientos, unos fortuitos y otros provocados convirtieron a Eddie en el agente Zigzag, un agente doble que sirvió a los intereses de su país, Inglaterra de manera tan efectiva que incluso los alemanes le condecoraron con la Cruz de Hierro.

            Este personaje, su vida sus cambios de personalidad o su adaptabilidad al papel de un agente doble lo cuenta muy bien y con un estilo directo, casi de crónica periodística Ben Macintyre, y a lo largo de casi trescientas cincuenta páginas el lector puede revivir la guerra desde los dos bandos, incluso valorar como un individuo, ladrón especialista en reventar cajas de fuerte se puso como meta atentar contra el propio Hitler.

            Creo que Eddie Chapman con sus rarezas, dudas, que también las tiene, sus momentos desasosiego y hundimiento dan mucho juego al lector y éste se convierte en cómplice de su forma de actuar en ocasiones porque creo que, a pesar de todo, se deja querer. Si tienen ocasión y tiempo deben darle una oportunidad a Zigzag, que no necesita de efectos especiales, ni bellezas despampanantes para atraer nuestra atención, así que si cambian Skyfall por el agente Zigzag saldrán ganando. Merece la pena intentarlo.
           
            Les dejo con unos párrafos por si sienten curiosidad y deseos de leer esta biografía.
           
            “La Abwehr llevaba meses buscando a un inglés que pudieran entrenar como espía y saboteador, y enviar a Inglaterra. La persona adecuada debía carecer de escrúpulos, saber ocultarse, y debía ser inteligente, despiadado y mercenario. La llegada de Chapman a La Bretonnière no constituía un simple accidente del destino, sino que representaba el último y más audaz golpe en la furiosa guerra que se estaba librando entre los servicios secretos del Reino Unido y de Alemania, invisible pero incesante, desde hacía dos años.

            Antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial la Abwehr (que literalmente significa “defensa”) gozaba de la fama de ser el servicio de inteligencia más eficaz de Europa. Una primera evaluación por el MI5, el servicio de seguridad que controlaba el contraespionaje en el interior del Reino Unido y en todo el imperio británico, describía la Abwehr como una organización de primera clase en cuanto a la calidad de la formación y de su personal, una evaluación halagadora en exceso. Uno de los aspectos más asombrosos de los servicios de inteligencia de ambos países consistía en lo poco que cada lado sabía del otro.” [ob. cit. Págs.. 55-56]

miércoles, 9 de enero de 2013

CINE: LA NOCHE MÁS OSCURA. KATHRYN BIGELOW



             Sí, ya sé que como he visto esta película, La noche más oscura de KathrynBigelow, tengo que criticar la supuesta apología de la tortura y vulneración de los derechos humanos. Pues ya está ya lo he dicho. Esta brevedad, evidentemente, no significa que esté de acuerdo con métodos y supresión de los derechos de los individuos, pero voy al cine para que me cuenten una historia, en este caso, tan real como la vida misma.

            La obsesión por dar caza a Bin Laden después de lo ocurrido el ya muy comentado 11-S y la destrucción de las Torres Gemelas toma cuerpo en una persona, la protagonista, agente de la CIA, que hace de esa misión, su misión y se refuerza no con elementos patrióticos ni con una lucha entre culturas. Nada de eso mueve a nuestra protagonista. Hace de su trabajo una causa personal alimentada por el comportamiento visceral/racional por la muerte de una agente amiga en un atentado. No digo más, que luego dicen que desvelo la película

            Contar esta historia tiene el gran riesgo de convertir al resultado en una soflama patriótica ajena a los intereses de los espectadores; tampoco le hacen falta elementos efectistas porque Bigelow se acerca en su narración al modelo documental donde el espectador recibe toda la información y ya podrá discernir, criticar o abjurar de lo que ha visto. No, lo que no podrá negar es que nuestra protagonista es diseccionada desde la primera secuencia hasta la última. El rostro de esta agente novata en un cárcel clandestina que observa como se tortura a un detenido hay que retenerla hasta el final de la película y ver cómo evoluciona el personaje. El guión oscurece al resto de actores en favor de ella, así que con esta apuesta un tanto arriesgada se mantiene la tensión durante 157 minutos.

            Si tienen oportunidad no se la pierdan, ahora no busquen la moraleja final, solo disfruten de la historia y de cómo la cuenta Bigelow.



martes, 8 de enero de 2013

LECTURAS: IFNI, LA ÚLTIMA AVENTURA COLONIAL ESPAÑOLA. MANUEL CHAVES NOGALES

         Acaba de fallecer un ejemplo del auténtico periodismo: Enrique Meneses, de él los mejor le conocían ya han glosado todo lo bueno e importante que hizo como foto periodista. Las redes sociales se llenaron de recuerdos, citas, enlaces a sus obras, entrevistas, etc., así que nada queda por decir.

            Puede parecer un poco extraño que el título no tenga nada que ver con este primer párrafo de introducción en que se habla de un periodista que no coinciden en el tiempo, aunque si me permiten la afirmación , si coinciden en su visión del auténtico papel del periodista, es decir contar historias y que éstas posean la rigurosidad oportuna y al mismo tiempo despierten el interés de sus lectores. Manuel Chaves Nogales (1897-1944) representa lo mejor del periodismo de su época. En Ifni, la última aventura colonial española; Almuzara, 2012 y como director del periódico Ahora se desplaza en 1934 a Ifni, momento en el que se hace efectiva la toma de posesión de ese territorio, ya que hasta ese momento no se había hecho. Esta obra recoge una serie de reportajes que envió entre los meses de abril y mayo del año 34 para su periódico, el ya referido Ahora. (no he encontrado una versión digital del mismo).

            Salvando la distancia en el tiempo y los estilos creo que ambos hacen periodismo auténtico y en el caso de Chaves Nogales tienes la impresión de estar viviendo plenamente el relato de los acontecimientos y comprometido con un periodismo de investigación, y un ejemplo era intentar demostrar si realmente existían o no prisioneros españoles del desafortunado desastre de Annual (todavía en 1934 se mantenía la existencia de los mismos sin realmente tener ninguna prueba que lo demostrara).

            Junto a la profesionalidad periodística iba unida una cierta dosis de aventura en su trabajo, y para él materializar los derechos coloniales de España en Ifni merecían la pena, y así lo afirma: Vale la pena seguir de cerca esta última empresa colonial que la República española acomete. La cosa es fácil. “Se sube en Barajas a la cabina de un avión y a las diez horas de vuelo se está cómodamente en las jaimas de los pobladores de Ifni”. (págs. 14-15).

            Las crónicas de Chaves Nogales guardan todo el encanto e interés del periodismo bien hecho, auténtico, así que su lectura es muy recomendable. Les dejo con algunos párrafos, esperando que les resulten interesantes.
           
            “Nuestro compañero Vilaseca, que llegó ayer a Madrid con su máquina fotográfica bajo el brazo y un pasmo más que regular, adquirido en las treinta y tantas horas de vuelo casi ininterrumpido que ha soportado en sólo tres días, nos relata el accidente que sufrió en Agadir la avioneta que le conducía, con Chaves Nogales al territorio de Ifni. Y la cosa, en verdad, pudo tener consecuencias dramáticas…
            -La primera etapa Madrid-Sevilla- nos dice Vilaseca- fue verdaderamente afortunada. Cielo claro, ambiente en calma, optimismo en los tripulantes del precioso pajarito y confianza plena en el motor y en la pericia de nuestros conductores, los simpáticos Cuesta y del Barco. Dormimos en Sevilla hasta el amanecer del domingo y volvimos a ocupar nuestros asientos a las siete de la mañana, sin que nada hiciera presagiar que pocas horas después tendríamos que sufrir uno de los morrones más espectaculares…” (págs.. 119-120) (lo dejo aquí y espero que la intriga les despierte el interés por estas crónicas de la toma, sin disparar ni un solo tiro, de la zona de Ifni.

            No estaría de más que futuros periodistas tomaran ejemplo de profesionales como Enrique Meneses o Manuel Chaves Nogales y así esta profesión volvería a tener el prestigio que se merece y que tan fundamental es en una sociedad democrática.


           Noticias de Enrique Meneses

lunes, 7 de enero de 2013

LECTURAS: MORTALIDAD. CHRISTOPHER HITCHENS




            Con el estómago encogido y de un tirón he terminado Mortalidad, de C. Hitchens; Debate 2012. No había leído nada parecido sobre la muerte. Desde que llega a “Villa Tumor”, traspasa la frontera, delgada línea, que separa la salud de la enfermedad, Hitchens afronta su nuevo estado con una entereza y un deseo de aprovechar todo los momentos que la enfermedad le da tregua, para “vivir muriendo”, pero vivir con toda la intensidad posible.
           
            Las herramientas de un ateo consumado como es él son las propias de la vida, el trabajo, las lecturas, la constante inquietud por la duda, la dialéctica, la defensa en cualquier foro de sus ideas que chocaban frontalmente con las religiones que no le perdonaban su permanente crítica y hasta el último momento lo estuvieron “torturando” por ateo contumaz.

            El otro pilar para vivir muriendo fue su familia y amigos. El epílogo de Carol Blue, su mujer, es de una belleza y calidez insuperable, una mujer que realmente amaba porque conocía como nadie a Hitchens, al que siempre estaremos en deuda por sus reflexiones, por su seriedad en la argumentación, su fina ironía, bueno no siempre, pero que creo que es quien más ha a aportado a la civilización para entender la vida lejos de las religiones. Un filósofo que hizo de su ateísmo un pilar de su pensamiento.

            Les dejo con algunos párrafos de su obra:

            “… Mi brevísima campaña de negación asumió esta fórmula: no anularía esas citas ni decepcionaría a mis amigos, ni perdería la oportunidad de vender un montón de libros. Logré asistir a los dos actos sin que nadie percibiera nada extraño, aunque vomité dos veces, con una extraordinaria combinación de precisión, limpieza, violencia y profusión, justo antes de cada evento. Eso es lo que los ciudadanos del país enfermo hacen cuando siguen aferrándose desesperadamente a su viejo domicilio.
            El nuevo país es bastante acogedor a su manera. Todo el mundo sonríe para darte ánimos y paree que no hay absolutamente nada de racismo. Prevalece un espíritu en general igualitario y es obvio que quienes han llegado hasta a allí a base de mérito y trabajo duro. Frente a eso, el humor es algo flojo y repetititvo, parece que casi no se habla de sexo y la comida es peor que en cualquier destino que haya visitado nunca. El país tiene un idioma propio –una lingua franca que consigue ser insulsa y difícil y contiene nombres como ondansetrón, un medicamento contra las náuseas-, así como algunos gestos perturbadores a los que hay que acostumbrarse. Por ejemplo un funcionario al que acabas de conocer puede hundir abruptamente sus dedos en tu cuello. Así descubrí que el cáncer se había extendido a mis nódulos linfáticos, y que una de esas bellezas deformes –situada en mi clavícula derecha- era lo bastante grande como para verla y tocarla” [págs.. 11-12

domingo, 28 de octubre de 2012

CINE: ARGO, BEN AFFLECK

              Ayer tuve la oportunidad de ver el último trabajo de Ben Affleck como director y actor: Argo, en la que cuenta la salida de Irán de seis trabajadores de la embajada norteamericana que habían huido en el mismo momento que la sede diplomática fue tomada por los seguidores de Jomeini en 1980.
            Tengo que confesar que estaba un poco escéptico, porque aunque lo que había leído y escuchado sobre la película eran, en general, buenas críticas, moderadas eso sí, me resultaba difícil de ver a este actor en el papel de director con capacidad para contar una historia como esta. Creo que no es fácil contar una historia que sabes de antemano el fin de la misma, basada en hechos reales y un tema en el que es tan fácil el maniqueísmo de buenos y malos, sin embargo resuelve la situación acertadamente porque, en primer lugar y en un tono muy didáctico coloca al espectador en el escenario adecuado  haciendo un recorrido por los antecedentes del asalto a la embajada (a unos les recuerda las secuencia de los hechos, a otros los enfrenta al problema, sin más), en un equilibrio descriptivo sin juzgar, solo abunda en un relato expositivo y bastante neutro.
            Intercalar imágenes reales y una buena caracterización coloca la historia con un contexto que arropa unos hechos que se podían cargar de un patrioterismo barato, tan de moda últimamente. Junto a la situación de los fugados de la embajada y la narración del entramado organizado por el agente Tony Méndez (Ben Affleck) mantienen la tensión durante el metraje, dos horas, consiguiendo fijar la atención del espectador.
            A pesar de salir satisfecho del cine, no acabo de quedar convencido de las dotes como actor de Ben Affleck porque me parece poco convincente, yo no me lo acabo de creer, me cuesta verlo como un agente con peso y recursos para la tarea que encarnaba, aún así sale bastante airoso, por lo menos eso es lo que me cuentan los que lo han visto en esta película. Yo no estoy tan convencido.
            A pesar de lo caro que se ha puesto ir al cine, creo que es una buena inversión ver esta película en la gran pantalla, porque solo me he referido al intérprete principal y poco más, pero el resto de actores, lo bordan, incluso tienen un parecido físico con los verdaderos protagonistas casi perfecto, lo que incluso ayuda a la historia, así como algunas de las recreaciones que intentan simular al máximo la realidad que representan.
            Argo, garantiza una buena tarde/noche de cine.

sábado, 29 de septiembre de 2012

LA CAJERA RUBIA

Anoche dormí mal, la verdad muy mal. Es cierto que me acosté más tarde lo normal, pero ni la cena fue pantagruélica, incluso contando el antalgín que me tomé para el dolor de espalda; ni hubo exceso de alcohol, bueno de nada, sin embargo fue recurrente la pesadilla con la cajera rubia de Mercadona.
           
            Soñé que todas las cajeras de Mercadona se habían confabulado con el dueño de esta secta para estafar a los clientes incautos, entre los que creo que me cuento, digo que me cuento porque la lista de la compra después de haber pagado solo me sirve para abrir la valla con el código de barras. Nunca me he parado a mirar y comprobar si se corresponde con lo que hay en el carro, solo escucho la voz de mi cajera, hay confianza, cuando me dice el total de la compra, y ya, tarjeta y adelante.

            Pues sí, soñé que todas las cajeras mantenían su puesto de trabajo y además obtenían un plus en la confianza del jefe cada vez que lograban escamotear al cliente confiado algunos céntimos pasando por el control del código de barras los productos más de una vez; escamoteando en la pescadería algo de lo comprado, que en el trayecto hasta tu casa solo quedaba la etiqueta en la bolsa, pero el producto había desaparecido. Un pulpo se me perdió en el camino. No soy despistado pero no tanto, el pulpo debería haber hecho el recorrido hasta casa con un abadejo, pero no, el abadejo llegó solo, aunque el pasaje de él y el pulpo venía en la bolsa.

            Es verdad que la cajera siempre ha sido muy amable y nunca me creí que había ligado o algo así, simplemente suponía que era una estrategia comercial, o simplemente cortesía y gracias personal, pero no, después de la pesadilla de anoche creo que hay una confabulación de las cajeras contra los incautos y plegadas a los caprichos del gran propietario que quiere seguir arañando unos céntimos a los bolsillos de los despistados y confiados clientes que engordan una cuenta de resultados ya suficientemente abastecida.

            No había amanecido, casi, y salí de la cama en busca de la lista de la última compra, pero no la encontré, quería comprobar si la pesadilla era real. De todas maneras me temo que me ha engañado otra vez, porque me sorprendió que estuviera más amable de lo habitual, era casi la hora de cerrar y tenía una risa no angelical, porque no sé cómo se ríen los ángeles, pero muy seductora. La próxima vez, si no tengo mucha prisa prometo mirar la lista con detalle y no sonreírle demasiado, o casi nada, porque me sienta mal que me engañe, pero peor me sienta que esté de acuerdo con su jefe para burlarse y estafar a los confiados clientes adeptos a esta Cienciología comercial. Confío en cumplir mi promesa de mirar la lista y algo menos a los ojos de mi cajera.

lunes, 3 de septiembre de 2012

LECTURAS: HHhH. LAURENT BINET


HHhH [Himmlers Hirn heisst Heydrich, “el cerebro de Hitler se llama Heydrich”] es el acrónimo con el que Laurent Binet [Francia, 1972] titula su novela [Seix Barral, 2011] en la que recrea el atentado, preparación y ejecución, que sufre Heydrich en Praga en 1941. “El carnicero de Praga” o “La bestia rubia” son algunos de los apelativos con los que se conocía a este personaje, mano derecha de Hitler y encarnación de la perversidad en estado puro, de ahí la fascinación de este persona, excepcional donde los haya y que despierta entre investigadores y escritores un marcado interés.

            Binet logra reconstruir paso a paso los acontecimientos que llevan Josef Gabick y Jan Kubis, checo y eslovaco respectivamente, a atentar contra la vida de Heydrich en diciembre de 1941. Es el gobierno checo en el exilio, junto con la ayuda de Inglaterra quienes buscan un golpe de efecto al tiempo que pretenden “visualizar” el poder de la resistencia y el gobierno en el exilio. La reconstrucción, fiel a los hechos, cuenta con el interés añadido de una narración ágil y dotada de la dosis de intriga necesaria para que el lector desee pasar la página y continuar con el relato.

            Pero no solo es el relato de los acontecimientos, sino que Binet suma al mismo el proceso de creación, es decir, cuenta cómo nace su interés por el personaje, como indaga en distintas fuentes de consulta y como llega al producto final. Algunos críticos ven es esta estructura narrativa una alternativa a la novela histórica. Realmente creo que esa no es su aspiración, sino más bien dar a conocer su forma de trabajar y lo complicado del mismo por lo estricto y minucioso en el tratamiento de las fuentes y los datos recogidos. En medio de esta narración de ese proceso creativo no deja de ser crítico con algunos autores que también hacen novela histórica. Es el contrapunto a su modelo de trabajar, así que porque lo considero interesante y da una medida de lo meticuloso que es Binet con las fuentes y la constatación de los datos les dejo con algunos párrafos en los que hace referencia a la Jonathan Litell y su obra “Las Benévolas”.

            “Me pregunto cómo sabe Jonathan Litell que Blobel, el responsable alcohólico del SonderfKommando 4ª del Einsatzgruppe C, en Ucrania, tenía un Opel. Si Blobel circulaba verdaderamente con un Opel, me inclino a sus pies. Confieso que su documentación es superior a la mía. Pero si es un bluf, eso debilita la obra. ¡Por completo! Es cierto que los nazis se proveían masivamente en la casa Opel, lo que hace totalmente verosímil que Blobel hubiera poseído, o dispuesto de esa marca. Pero verosímil no es lo mismo que probado. Menuda tontería, ¿verdad? Las personas a las que les cuento estas cosas me toman por un maniático. No ven cuál es el problema.

            […] Evidentemente habrán sospechado que la aparición del libro de Jonathan Litell, y su éxito, me han perturbado un poco. Aunque siempre puedo tranquilizarme diciéndome que no tenemos el mismo proyecto, estoy obligado a reconocer que nuestros temas son bastantes cercanos. Estoy leyéndolo y en cada página me dan ganas de hacer comentarios. Tengo que reprimir las ganas. Mencionaré tan solo que hay un retrato de Heydrich al principio del libro. Sólo citaré una frase: “Sus manos parecían demasiado largas, como algas nerviosas sujetas a sus brazos”, ya que, no sé por qué razón, me gusta esa imagen.” [ob. cit, págs.. 273-274]

domingo, 1 de julio de 2012

OTRA CUMBRE HISTÓRICA

              Bueno, ya han pasado los ecos de la cumbre de presidentes y jefes de estado de los países del euro grupo. Como no podía ser menos también a la misma se le calificado de histórica, como las anteriores, así que nada nuevo que destacar en cuanto a los adjetivos que se le colocado como tampoco a los discursos vacíos que repiten más de lo mismo. Cifras de miles de millones de euros para la reactivación económica, que si la deuda en España va directamente a la banca. En fin, al final ya se sabe quién va a tener que pagar esta inmensa deuda que ha crecido mientras algunos practicaban la economía de casino porque papá-estado lo iba a arreglar.

            Mientras cae este domingo acompañado por el triunfo de la selección española de fútbol que ha conseguido, seguro, que en los edificios las banderas le ganen a los carteles de se vende o se alquila. Es curioso como el fútbol dispara este nacionalismo banal, melifluo, que además en este país le acompaña la intelectualidad sostenida por los cocinillas que se han puesto de moda. Nunca antes freír un huevo fue tan aplaudido y tan esperado como arte, y nunca la pasión fue fagocitada por el fútbol como ahora.

            Pues nada, ojalá el lunes el dinero que se pida prestado por parte del estado para pagar viejas deudas, se haga a unos precios moderados, que circule el capital, que se genere actividad económica y haya empleo. Ese creo que es el deseo de la mayoría de la población, pero me temo, y no es por aguar la fiesta que poco se va a diferenciar el próximo lunes de los anteriores, porque en el fondo me parece que la intención de eso que se llama mercado es seguir adelgazando lo público, limando el estado del bienestar hasta límites desconocidos. Me atrevo a decir que esto tocará fondo cuando el salario de un trabajador solo le dé para un sustento en precario, y por sustento entiendo las necesidades básicas, es decir, el mayor porcentaje de su salario se dedique a la alimentación.

            En un momento determinado las clases trabajadoras cambiaron las reivindicaciones laborales por el desarrollo del estado del bienestar, que iba a sostener y financiar el trabajo, no los empresarios, así que el Estado se convierte en prestador de servicios como sanidad, educación, seguridad, etc. El paso del tiempo ha ido ensanchando este estado del bienestar hasta el punto que se están perdiendo para los mercados importantes nichos de negocio, así que lo que queda es recortar, recortar hasta que se cumpla lo que anteriormente cité.

            A este proceso le ha favorecido en este país, en otros más o menos, el desacierto de una clase política formada en un porcentaje importante por advenedizos, trepas, incultos y corruptos, para los que lo público solo era el camino para el enriquecimiento. Al mismo tiempo esa clase política con miras a corto plazo, no más allá de las próximas elecciones se ha tapado los ojos frente a los desmanes, la corrupción, el despropósito  en el maltrato a los recursos naturales. Quienes dependemos de un salario hemos visto como poco a poco la depreciación del mismo iba tomando impulso hasta quedarse no ya congelado, sino depreciado y recortado. La izquierda le ha hecho el juego, le ha preparado el camino a los neoliberales de reciente hornada; incluso las ocurrencias de los famosos “brotes verdes” y lo fuerte que estaba el sistema financiero español, afirmaciones de advenedizo y prepotente solo han hecho que el camino de plata quede preparado para que la derecha haga lo que mejor sabe hacer, y que no es otra cosa que acabar con lo público.

            En fin, que nada turbe la alegría futbolera, que los héroes patrios suban a los altares populares, que su sudor se venere como pócima milagrosa, sus discursos se estudien en las escuelas y se haga un catálogo de vidas ejemplares para próximas generaciones; mientras sigue la escalada del desmantelamiento de lo público sin que nada lo pare.

            Siempre recuerdo lo que me ha repetido en numerosas ocasiones una persona mayor que en 1940 iba a una escuela en Santa Cruz y decía: -¡Arriba España! Un cachito de pan señorita. Los diez años que tenía en ese momento y el hambre le afinaban la voz. Ah, lo de la cartilla de racionamiento puede que sea exagerado, pero no está de más recordar lo que pasó en un momento determinado, por razones distintas, pero pasó.