jueves, 14 de enero de 2010

HOSPITALES

Una amiga que tiene la paciencia de leer lo que escribo y la voluntad de enviarme palabras de ánimo, me cuenta la historia que transcribo a continuación:

HECHO REAL (Ring, ring, ring)

- Hospital Xeral de Lugo bos días.

- Si, Buenos días, quisiera hablar con alguien que me de información sobre un paciente que está internado.

- ¿De qué paciente se trata?

- Se llama Antonio Comesaña Otero y está en la habitación 376.

- Un momento, le paso a enfermería.

- Buenos días, habla la enfermera Luisa Casal, ¿en qué puedo ayudarle?

- Quisiera saber las condiciones clínicas del paciente Antonio Comesaña Otero de la habitación 376, por favor.

- Un minuto que voy a localizar al médico de guardia.

- Buenos días, habla el doctor Quirós, ¿en qué puedo ayudarlo?

- Verá doctor, quisiera que me informasen sobre el estado de salud de Antonio Comesaña Otero de la habitación 376.

- A ver, un minuto que consulto la ficha del paciente.

- Bueno, gracias

- Aquí está. Veamos, hoy se alimentó bien, la presión y el pulso se mantienen estables y está respondiendo bien a la medicación por lo que mañana le retiraremos el monitor cardíaco, si continua en esta línea le daremos el alta en dos o tres días.

- ¡Muchas gracias doctor, no sabe usted la buena noticia que acaba de darme! ¡Joder que alegría!

- Me alegro hombre, ¿quién es? ¿Su padre?>

- No, no, que va, yo soy Antonio Comesaña Otero y estoy llamando desde la habitación 376, lo que pasa es que aquí todo el mundo entra y sale del cuarto cuando quieren, parece que hablan entre ustedes en chino y a mí ni Dios me dice un carallo.

Si no es verídica se acerca mucho a la realidad.